El barrio duerme tranquilo y un hombre en el fuelle traduce su pena y se oye en la noche tan tibia y serena un solo muy triste de su bandoneón.
Frases célebres sobre: band. [Página 24]
Hay un total de 760 freses célebres sobre "band" este sitio web. [Página 24]
-
-
Gime, bandoneón, grave y rezongón en la nocturna verbena. En mi corazón tu gangoso son hace más honda mi pena.
-
Gime, bandoneón, tu tango gris, quizá a ti te hiera igual algún amor sentimental...
-
La gente se puede oponer a ti, pero cuando se den cuenta de que los puedes herir, se unirán a tu bando.
-
¡Adiós! ¡Adiós! ¡Te amaré siempre! Desde ahora, abandono la virtud.
-
Bueno es que se obedezcan las leyes. El pueblo comprende lo que las hace justas. No se las abandona. Cuando se hace depender su justicia de otra cosa, es fácil tornarla dudosa.
-
La sociedad paga muy caro el abandono en que deja a sus hijos, como todos los padres que no educan los suyos.
-
Cuando descubrimos un hecho que contradice la teoría, debemos aceptar el hecho y abandonar la teoría.
-
Quien esconde por miedo su opinión, y como un crimen la oculta en el fondo del pecho, y con su ocultación favorece a los tiranos, es tan cobarde como el que en lo recio del combate vuelve grupas y abandona la lanza al enemigo.
-
Los hombres van en dos bandos: los que aman y fundan, y los que odian y deshacen.
-
Si La Roja tiene una tangana, está bien; si lo hace el Real Madrid, somos unos bandidos
-
De hombres de sacrificio necesita la libertad: no de hombres que deshonren o mermen o abandonen a los que están prontos al sacrificio, al sacrificio racional y útil, al sacrificio de los de hoy, para la ventura de los de mañana.
-
Cuando llegué al cine, era uno de los pocos actores independientes, porque todos los demás estaban contratados por los estudios a través de un sistema que se estaba acabando.
-
Desde que me subí al avión y vi la bandera de México me emocioné mucho. Yo buscaba a México, yo creía en México sin conocerlo
-
Leeré mi victoria en tus ojos, contemplando, y probando el cambio; luego dejaré, indiferente, mi noble premio en manos de las armas distantes.
-
¿Serías tú, acaso, el primer prisionero devorado vivo por las sabandijas que infestan las celdas? ¡Delicioso banquete, no en el que comes, sino en el que eres comido!
-
La democracia como el amor, puede sobrevivir a cualquier ataque, menos al abandono y a la indiferencia.
-
Yo mismo me transformé en un autogenio. Tenía un bajón con el tango, lo había abandonado por completo y en cambio, era compositor de sinfonías, de oberturas, de conciertos para piano, música de cámara, sonatas. Vomitaba un millón de notas por segundo.
-
¡Pobre del amor a quien la fantasía abandona!
-
Mi bandoneón es como tener una mujer en los brazos. Lo acaricio, le pego. La excitación rítmica me lleva a eso.