Si la borrasca cambió de una forma impredecible no lo pueden predecir, pero si no lo predicen quienes lo tienen que predecir, como piensan ustedes que lo vamos a predecir aquellos que estamos esperando la predicción
Frases célebres sobre: borras.
Hay un total de 17 freses célebres sobre "borras" este sitio web.
-
-
La madre en nuestra providencia sobre la tierra en los primeros años de vida, nuestro apoyo más firme en los años siguientes de la niñez, nuestra amiga más tierna y más leal en los años borrascosos de la juventud.
-
¿Qué si soy un romántico? He visto Cumbres Borrascosas diez veces. Sí soy un romántico.
-
No acometas obra alguna con la furia de la pasión; equivale a hacerse a la mar en plena borrasca.
-
En lo que nos es posible alcanzar, el único sentido de la existencia humana consiste en encender una luz en las tinieblas del mero ser. -Recuerdos, sueños, pensamientos Cap. Viajes en la traducción de M.ª Rosa Borras.
-
En el amor, todas las cumbres son borrascosas.
-
Ocurra lo que ocurra, aún en el día más borrascoso, las horas y el tiempo pasan.
-
La vida es como un viaje por mar: hay días de calma y días de borrasca. Lo importante es ser un buen capitán de nuestro barco
-
Ayer amaneció el pueblo desnudo y sin qué ponerse, hambriento y sin qué comer, el día de hoy amanece justamente aborrascado y sangriento justamente
-
El amor es una palabra un pedacito de utopía es todo eso y mucho menos y mucho más, es una isla una borrasca, un lago quieto sintetizando yo diría que el amor es una alcachofa que va perdiendo sus enigmas hasta que queda una zozobra una esperanza un fanta
-
Noche, madre sombría: cuando llegue el minuto negro de mi borrasca, hazme sufrirlo aquí, junto a la orilla del agua amarga que, si me vienen ganas de llorar, quiero tener azules las ideas, y en mis palabras el sonar de las mareas.
-
Con frecuencia el amor, comercio borrascoso, acaba en bancarrota
-
Cuando la hoja del bosque cae sobre los prados, cuando el viento nocturno la arrebata a los valles, yo quisiera también ser esa hoja caída: ¡Arrastradme como ella, aquilones, borrascas!
-
Y por tus ojos la borrasca y la ventisca y el miedo a las hadas.
-
Estás en mí, como latido ardiente, en mis redes de nervios temblorosos, en mis vetas de instintos borrascosos, en los mares de insomnios de mi frente.
-
Que la soledad sea amago de un terror perpetuo. Que avance para emborrascarse. Que se infle para que a sí misma se espante. Sea lo que fuere, la soledad no es deseable.
-
¡Ah! ¡Yo me moriría si ella se borrase de mi imaginación!