... No conocen ninguna solución para las paradojas del Oriente Medio y de Europa, del Lejano Oriente y de África a excepción del desembarco de los infantes de marina. Estando deslumbrados, y estando muy cansados también de ser deslumbrados, han llegado a
Frases célebres sobre: brad. [Página 4]
Hay un total de 273 freses célebres sobre "brad" este sitio web. [Página 4]
-
-
Estamos tan acostumbrados a la adoración de lo inusual que olvidamos lo poco que sabemos sobre las maravillas del pensamiento ordinario.
-
¡Buena almohada la duda para la cabeza bien equilibrada!
-
Que se eduque al hijo del labrador y del barrendero como al del más rico hacendado.
-
Señor, si he obrado bien, tú lo sabes; y si mal, yo me acojo a tu infinita misericordia.
-
Estaba más acostumbrado a las picas que a los libros.
-
No más alambradas, no más rejas. No más sillas eléctricas en Tejas.
-
La filosofía y la religión pueden, al parecer, iluminar oscuros vericuetos y suministrar fuerzas para soportar las cargas desacostumbradas
-
A los que tienen un sentimiento cristiano les corresponde un papel de vigías. Dios nos ha nombrado vigías, también a los políticos.
-
Desde el punto de vista intelectual, el nacionalismo no tiene ni media torta ... es un pensamiento desvertebrado, lleno de costuras y con supuestos absolutamente cochambrosos.
-
La impaciencia es señal de ánimo vil y bajo, mal enseñado y peor acostumbrado.
-
Confieso que tengo una ambición, una sola y gran ambición personal: quisiera que el nombre de Evita figurase alguna vez en la historia de mi patria. Y me sentiría debidamente, sobradamente compensada si la nota terminase de esta manera: De aquella mujer s
-
Cerca del final de mis días quiero manifestar que no guardo rencor a nadie, que amo a mi patria por encima de todo, que asumo la responsabilidad política de todo lo obrado.
-
Yo estoy acostumbrado a ganar campeonatos y Mansell a perderlos.
-
¿Qué tal andas, Sófocles, con respecto al amor? ¿Eres capaz todavía de estar con una mujer? Y el repuso: No me hables, buen hombre; me he librado de él con la mayor satisfacción, como quien escapa de un amo furioso y salvaje.
-
Era el hijo menor, y la tradición familiar mandaba a los hijos menores a una iglesia u otra, donde no pudieran hacer mucho daño en el aspecto físico. Pero el exceso de lectura se había cobrado su precio. William descubrió que ahora rezar le parecía una fo
-
Para una reforma agraria habrá que sacrificar unas cuantas familias. No de grandes labradores, sino de capitalistas del campo, de rentistas del campo; es decir, de gente que, sin riesgo ni esfuerzo, saca cantidades enormes por alquilar sus tierras al labr
-
A mí me critican si me arreglo o no, si digo tal o cual cosa pero bueno, ya estoy acostumbrada.
-
Nuestra mente no está acostumbrada a concebir algo sin principio, pero los principios son referencias del mundo finito.
-
Nací en un cerro junto a las minas, en la Cuesta de Gos, una pedanía de Águilas, un grupo de casas de mineros y labradores, una rambla y al frente el mar. Había pequeños oasis, huertos de limones y naranjas: después de comer mi padre me mandaba al árbol.