No es prudente poner gran confianza en palabras pronunciadas en momentos de emoción.
Frases célebres sobre: bras. [Página 54]
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Las palabras de aliento después de la censura son como el sol tras el aguacero.
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Se tiende a poner palabras allí donde faltan las ideas.
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Sólo las obras dan fuerza a la vida
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Tratad de no quitar el gusto de las palabras con las frases.
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La pintura es un idioma más rico que las palabras.
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A Picasso, hasta los que le detestan, le soportan, porque nunca usa el talento. Sólo usa el genio. Sus obras nunca son pensamientos. Son actos.
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El trabajo es el único capital no sujeto a quiebras.
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Imágenes de suplicios se sucedían las unas a las otras. Quedé espantado. Haciendo un esfuerzo logré incorporarme. ¿Cómo encontrar palabras para expresar el horror que se apoderó de mí? Estaba acostado bajo la horca de Los Hermanos, y los cadáveres de los
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Donde todo el mundo canta al unísono, las palabras no tienen importancia.
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Las palabras y las obras no comer en la misma mesa.
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El traductor es un escritor privilegiado que tiene la oportunidad de reescribir obras maestras en su propia lengua.
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El fuego de la tierra destruye al mismo tiempo que quema, de tal modo que, cuanto más intenso es, tanto menos dura; pero el fuego del infierno tiene tal propiedad, que conserva lo mismo que abrasa y, aunque brama con indecible intensidad, brama para siemp
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Nunca había hablado con ella, si exceptuamos esas pocas palabras de ocasión, y, sin embargo, su nombre era como un reclamo para mi sangre alocada.
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¡Qué triste y qué hermoso! Le daban ganas de llorar mansamente, pero no de llorar por él, de llorar por aquellas palabras tristes y hermosas como música.
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Hay que verlo para creerlo. Tus ojos estrellados y tu cuello de alabrasto me robaron el corazón.
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Somos gente generosa pero también debemos ser justos. Me asustan esas palabras tan grandes, dijo Stephen, que nos hacen infelices.
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Mi cuerpo era como un arpa y sus palabras y gestos eran como dedos corriendo sobre las cuerdas.
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No sabía si llegaría o no a hablarle, y si le hablaba, cómo le iba a comunicar mi confusa adoración. Pero mi cuerpo era un arpa y sus palabras y sus gestos eran como dedos que recorrieran mis cuerdas.
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Encuentras mis palabras oscuras. La oscuridad está en nuestras almas ¿No crees?