Buena suerte, dijo el gafe
Frases célebres sobre: buena. [Página 42]
Hay un total de 1151 freses célebres sobre "buena" este sitio web. [Página 42]
-
-
Vivir a gusto es de plebeyos. El noble aspira a vivir en un mundo ordenado y regido por leyes buenas.
-
Feliz el hombre que tiene una buena esposa: vive el doble.
-
No hay buenas o malas influencias, sino buenas o malas naturalezas digestiva.
-
Dos piedras preciosas, la una falsa y la otra buena, son difíciles de distinguir: la firmeza y la obstinación
-
.. Para poder avanzar en la carrera de bibliotecario y obtener un puesto, debería haber enterrado a seis colegas, todos con buena salud.
-
Quien da hace una buena acción; quien presta, un mal negocio.
-
No hay que creer exageradamente en la felicidad. Sobre todo cuando se es de buena raza. No se consiguen más que decepciones.
-
Cuando una lectura os eleva el espíritu y os inspira sentimientos nobles y valerosos, no busquéis ninguna otra regla para juzgar la obra: es buena y está hecha por una mano de artista
-
Si una buena causa os lleva a la locura, preguntaos si, como seres humanos, la razón justifica vuestros actos.
-
La experiencia es buena en un hombre
-
Lo que intento es escribir con recursos de buena ley, sin trampas. Cualquier escritor, haga lo que haga, tiene que tener convicción. La novela es ficción y hay un momento en que uno que ya es perro viejo no se lo cree. Tener la capacidad de decir: no, est
-
Es buena como hipnótico y sedante y también alivia a los que se han intoxicado de filosofía.
-
Lo sé: en alguna parte esta casa ha sido ya apuntada como dos números en una lista de víctimas y por buenas razones distraído voy a ti.
-
La esperanza se reviste de cosas buenas, y las cosas buenas parece que no mueren.
-
Los seres humanos a pesar de nuestros instintos, solemos hacer cosas buenas.
-
Una película es buena, cuando el precio de la cena, la entrada al cine y la cochera lo valieron.
-
Si es una película buena, el sonido podría irse y la audiencia todavía tendría una idea perfectamente clara de lo que pasa.
-
Yo me he conducido de tal modo que, después de Dios, mi fortaleza principal y mi seguridad descansan en los corazones leales y en la buena voluntad de mis súbditos.
-
Todo el mundo nace con algún talento especial y Eliza Sommers descubrió temprano que ella tenía dos: buen olfato y buena memoria. El primero le sirvió para ganarse la vida y el segundo para recordarla, si no con precisión, al menos con poética vaguedad de