¡Qué excelente caballo pierden por falta de destreza y denuedo para manejarlo!
Frases célebres sobre: caballo.
Hay un total de 157 freses célebres sobre "caballo" este sitio web.
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Hay estudiantes que les apena ir al hipódromo y ver que hasta los caballos logran terminar su carrera.
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¡Oh, Platón!, el caballo sí lo veo; pero la equinidad no la veo.
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Me compré un Jaguar cuando tenía 28 años. Siempre quise tener uno. Lo tuve durante años, después lo tuvo mi amigo, después lo tuvo mi padre. Era un buen caballo de batalla. Mereció la pena el dinero, y le di un respiro.
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Los tigres de la ira son más sabios que los caballos de la instrucción.
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La rata, el ratón, la zorra y el conejo cuidan de las raíces; el león, el tigre, el caballo, el elefante, de los frutos.
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Los tigres de la cólera son más sabios que los caballos del saber.
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Nunca pregunta el manzano al haya cómo crecer, ni el león al caballo cómo coger su presa.
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Felicidad de contemplar el movimiento: caballo, atleta, pájaro.
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Sofía.- El cerdo no quiere morir por miedo a no ser cerdo, al caballo le asusta sobre todo el dejar de ser caballo.
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¡Hoka Hey!_ Con esta frase era con la que el jefe de guerra Sioux, Tasunka Witko Caballo Loco o Crazy Horse lanzaba a la batalla a sus bravos contra los wasichus” hombres blancos. La traducción indica el carácter eminentemente romántico de estos hombres g
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Doy la cara al enemigo, la espalda al buen comentario, porque el que acepta un halago empieza a ser dominado; el hombre le hace caricias al caballo pa’ montarlo...
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Hablo latín con Dios, italiano con los músicos, castellano con las damas, francés en la corte, alemán con los lacayos e inglés con mis caballos.
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El andar a caballo a unos hace caballeros, a otros caballerizos.
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Tienes que desconfiar del caballo por detrás de él; del toro, cuando estés de frente; y de los clérigos, de todos lados.
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Al gran caballo, grandes espuelas.
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Si los deseos fueran caballos, los mendigos serían jinetes.
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Buscó el mismísimo Alejandro Magno a Diógenes, de enorme fama, del cual se reían por su rechazo a vida material alguna. Cuando le encontró desnudo y tumbado a orillas de un río, Alejandro Magno a lomos de su enorme caballo, le hizo la siguiente proposició
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Durante este viaje, recibí ovaciones delirantes de todos los públicos de las pequeñas ciudades húngaras. En cada una de ellas, Alejandro Gross ponía a mi disposición un coche victoria cubierto de flores blancas y arrastrado por caballos blancos. Vestida y
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Es Dios el que guía a los caballos cuando el jinete agoniza.