El fracaso es también una forma de muerte.
Frases célebres sobre: cas. [Página 152]
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Para un escritor el éxito es siempre temporal, es siempre un fracaso.
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La frontera es, a veces, una manera de ir con billete de vuelta a un país en el que por razones políticas no se tiene ningún deseo de vivir.
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No puede uno confiarse a sus superiores cuando ha triunfado donde ellos fracasaron
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No puede uno fiarse de sus superiores cuando ha triunfado donde ellos fracasaron.
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Contra lo que suele creerse, la verdad casi siempre es divertida. Lo único que la gente se toma el trabajo de inventar son tragedias.
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La vida es como el amor; depara en muchas ocasiones, frutos muy amargos, durante períodos largos para quienes la saborean, y ofrece, de vez en cuando, durante un corto plazo, una frágil delícia para que no la abandonen, y sigan viviendo y amando.
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Una casa en el paisaje debe mejorarlo y si no lo mejora debe, al menos, asimilarse a él, debe verse lo menos posible
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Una casa es como un traje. Los mejores son a medida
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El hombre, si se lo propusiera, podría resolver todos los angustiosos problemas actuales: la guerra, el hambre, la explosión demográfica, la escasez de agua, la polución... Creo que podemos considerarnos dueños de nuestro destino.
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Lo único que he hecho es soltarme el pelo, ¡qué! ¿acaso es un pecado o un delito ser auténtica.
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¡La vida es una sucesión de casualidades, y nada es verdad! Sólo la muerte existe
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Sin tener qué decir, pero profundamente destrozado, mi espíritu vacío llora su desventura de ser un soplo negro para las rosas blancas, de ser un agujero por donde se destruye la risa del amor, cuyos dos labios son la mujer y el hombre.
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Tú te buscas en mí. Yo escribo para ti. Es mi trabajo.
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Se puede crear pintura, escultura y música abstracta, pero una casa, un amor y un poema no pueden ser abstractos.
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La noche suena como un órgano. Mis manos incandescen. He apretado los troncos de los árboles. Estrangulé los torsos de las mujeres y rompí la tierra como un vientre. ¡Hoy, hoy! ¡Trueno, sorbo de Dios! Mis brazos se agigantan como trombas oceánicas. Y esto
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Mi rostro no es su rostro sino, acaso, la sombra, la mezcla de esos rostros.
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La infancia es ignorante; la mocedad, ligera de cascos; la juventud, temeraria, y la vejez, malhumorada.
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La crisis del petróleo de 1973, casi nos hace morir en la cuna
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Escriban lo que sea que yo lo cantaré como nunca... Durante las grabaciones de Innuendo en el ocaso de su vida atacado severamente por el SIDA.