Aproveché que estaba libre de servicio para casarme, no fuera que malos vientos se me llevaran a la novia en otra dirección.
Frases célebres sobre: casa. [Página 30]
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Antes de casarme veía difícil permanecer fiel a una persona. Ahora creo en el calor de un hogar, en la relación oficial. Cuando se está enamorada, la fidelidad es fácil.
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El matrimonio es la comunión de vida. Es la casa. Es el trabajo. Es el cuidado de los hijos. Es también alegría y esparcimiento comunes.
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La familia está llamada a ser templo, o sea, casa de oración: una oración sencilla, llena de esfuerzo y ternura. Una oración que se hace vida, para que toda la vida se convierta en oración.
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Todos los años la cigüeña venía con un hermanito más, bueno, la cigüeña ya no venía, vivía con nosotros. Cómo sería, que cuando papá llegaba a casa del trabajo, tenía miedo de preguntar ¿qué hay de nuevo?
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Un gato es el símblo del hogar porque el gato no vive con nosotros: la casa es de él y nosotros somos uno más de los objetos que gravitan en torno a su pausada elegancia.
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Cuando nos casamos mi mujer me trataba como un dios pagano, quemaba cosas para mi, quemaba el desayuno, quemaba el almuerzo, quemaba la cena...
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Nuestra casa está hecha de vidrio... Y nuestras vidas están hechas de vidrio, y no hay nada que podamos hacer para protegernos a nosotros mismos.
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En casa del cantero florecen los crisantemos entre las piedras.
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Casarse con una determinada persona es, si se acierta, el fundamento de una vida feliz.
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Lo que destruye las posibilidades de la vida es permanecer siempre encerrados en la cárcel de nuestros pequeños ideales sin generosidad y sin ardor, mientras el sol ilumina la tierra alrededor de nuestra casa.
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Uno se desahoga de esa manera. Seguro que las de anoche en mi casa fueron de felicidad. Y no como las del domingo cuando me enteré lo qué tenía.
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La vida es como el café o las casatañas en otoño. Siempre huele mejor de lo que sabe.
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Es el crepúsculo, cayendo sobre mi casa el fuego del cielo.
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Nos casamos porque las mujeres, cuando son esposas, resultan más sumisas que las queridas.
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Su sustento sólo consistía en verduras del huerto y leche de su vaca, muy escasa durante el invierno, época en la que sus dueños apenas podían alimentarla. Creo que a menudo pasaban mucha hambre, en especial los jóvenes, pues en varias ocasiones los vi pr
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Una cigarra canta frente a la casa vacía al último sol.
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¿De verdad os vais a casar? Cómo os compadezco...
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El pensamiento se traduce tan escasamente como la poesía. Como mucho puede transcribirse. En cuanto se hace una traducción literal, todo resulta alterado
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Nuestra caridad comienza en nuestra propia casa, y casi siempre termina donde comienza