Permaneció viva llorando sobre mí... Junto conmigo... Lloramos juntos... ¡Oh! Dios, infinitamente bueno, en ese instante me concediste toda la felicidad del mundo.
Frases célebres sobre: cid. [Página 185]
Hay un total de 4715 freses célebres sobre "cid" este sitio web. [Página 185]
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Voy a gobernarles por leyes fijas, entonces el descanso y la felicidad prevalecerán en el mundo
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Aventurarse en lo desconocido, a un camino o proceso no recorrido con una actitud ilusionada y fuerte.
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¡Cataluña y el País Vasco, el País Vasco y Cataluña, son dos cánceres en el cuerpo de la nación! ¡El fascismo, que es el sanador de España, sabrá como exterminarlas, cortando en la carne viva, como un decidido cirujano libre de falsos sentimentalismos!
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Cuando en mi devastado país la primavera decida que ya es tiempo de florecer de nuevo, tendrá el abono de la osamenta humana que dispersó en todos lados la danza de la muerte.
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No he merecido la muerte porque no he cometido más falta que dar libertad a Costa Rica y procurar la paz de a la república.
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¿Que si he sido feliz? Yo no tengo una escala para medir la importancia de las cosas en mi vida, o para decir fue mejor esto o lo otro. Pero sí puedo decir que este momento en el que estoy con ustedes es un momento de felicidad para mí; que haya tantas pe
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Compatriotas: vuestro honor, vuestra felicidad, reclaman imperiosamente vuestra más eficaz cooperación
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La lucidez es ese estado donde todo lo inauténtico se nos descubre.
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Lo que yo pido es que el Gobierno de España reconozca que se ha producido este importante aumento de la población.
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Ningún vencido tiene justicia, si lo ha de juzgar su vencedor
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La inmensidad de las nubes es celebración, no fugacidad.
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Mira que eres el que ha poco no fuiste y el que siendo eres poco y el que de aquí a poco no serás; verás como tu vanidad se castiga y se da por vencida.
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Soy el candidato más respaldado de todos los candidatos de la historia de las democracias occidentales en todo el mundo
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Fue el día en que del sol palidecieron los rayos, de su autor compadecido, cuando, hallándome yo desprevenido, vuestros ojos, señora, me prendieron.
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El secreto de la felicidad es admirar sin desear
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No está la felicidad en vivir mucho, ni la infelicidad en morir pronto; es feliz aquel que ha vivido lo bastante para merecer morir bien
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La vitalidad se revela no solamente en la capacidad de persistir sino en la de volver a empezar.
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He nacido en París, de familia cubana, española, francesa, italiana y americana, ¡Y lo más asombroso es que tengo la sensación muy clara de ser de todas esas nacionalidades a la vez!
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Cada uno sospecha que posee al menos una de las virtudes cardinales, y he aquí la mía: soy uno de los pocos hombres honrados que he conocido.