Sigmund Freud fue, sin duda, un genio; no de la ciencia, sino de la propaganda; no de la prueba rigurosa, sino de la persuasión.
Frases célebres sobre: cienc. [Página 33]
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Los pueblos débiles y flojos, sin voluntad y sin conciencia, son los que se complacen en ser mal gobernados.
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Verdaderamente intento leer muchos libros, especialmente de ciencia-ficción o fantasía. Pero casi nunca encuentro un libro moderno que me llame la atención
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Lo malo de la conciencia es que siempre está hecha a la medida
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Deseo paciencia a los impacientes por verme desaparecer. Ya falta menos que antes
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Serenidad y paciencia, mucha paciencia.
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La ciencia debe comenzar con los mitos y con la crítica de los mitos
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La ciencia puede describirse como el arte de la simplificación sistemática excesiva
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En la ciencia no hay un amplio camino real y sólo puede alcanzar sus alturas radiantes aquel que, sin temor al cansancio, trepa por sus pedregosos senderos.
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No corro delante de la ciencia, la sigo lo más cerca que puedo.
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Un Estado, cultura, arte, ciencia o libro no hechos para servir a la Pasión, directa o indirectamente, no tienen explicación.
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Hay que refinar la conciencia. Que el hombre se asemeje en esto a un bebé recién nacido. Si él se hace tan sutil, no va a tener errores.
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La voz de la conciencia es tan delicada que es fácil de suprimirla; pero es también tan vacía que es imposible errarle.
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Abre tu conciencia y mira en las paredes, dirán que puedes, ser tú mismo sin fijarte en otros seres
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Xenofilia, ésa es mi ciencia, significa lo que implica amor por la diferencia, amor que nos tortura, porque amar es la mayor locura a no ser que se ame con locura
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Hay que practicar el arte de la paciencia, porque en la naturaleza nada se hace apresuradamente.
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Es el terreno de la ciencia hablar y privilegio de la sabiduría escuchar.
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El fruto del Espíritu es amor, alegría, paz, paciencia, afabilidad, bondad, fidelidad, mansedumbre, dominio de sí
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Proclama la Palabra, insiste a tiempo y a destiempo, reprende, amenaza, exhorta con toda paciencia y doctrina
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Sólo con una ardiente paciencia conquistaremos la espléndida ciudad que dará luz, justicia y dignidad a todos los hombres. Así la poesía no habrá cantado en vano.