Bastaría con que en las actas chiapanecas del dolor, conste que mi corazón es una ciencia inexacta, que a regañadientes pacta, con la razón militante. Ojalá, subcomandante, al cabo de este pregón merezca tu absolución, este afónico cantante.
Frases célebres sobre: comandante. [Página 2]
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El comandante ordena, el presidente obedece.
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Comandante Manuel Antonio Noriega, líder latinoamericano e idolo de Panamá.
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Por aquella época yo era todo un degustador de religiones: las probaba todas y no me tragaba ninguna, un poco como el Adolphus de Major Barbara La comandante Bárbara de Bernard Shaw.
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El comandante es el regimiento
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Soy el comandante en jefe de las Fuerzas Armadas y usted un vulgar faccioso que usa sus armas y sus soldados desleales para violar la ley.
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Estoy completamentamente preparado para ser comandante en jefe... Yo no necesito entrenamiento en el trabajo.
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Yo le agradezco, en nombre de los tres comandantes y de las fuerzas armadas, que son de ustedes, no son nuestras, las fuerzas armadas argentinas pertenecen a pueblo de la nación. Esta manifestación de sentimiento y de alegría, que hoy todo el pueblo argen
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A mis entrañables compatriotas ... les comunico que no aspiraré ni aceptaré -repito- no aspiraré ni aceptaré, el cargo de Presidente del Consejo de Estado y Comandante en Jefe
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Hideyoshi, que ahora era comandante del castillo de Yokoyama, había pasado el verano en las frías montañas al norte de Omi. Dicen los soldados que, para un luchador, la inactividad es más dura que el campo de batalla. La disciplina no puede descuidarse ni
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Nosotros, al trazarnos seguir la lucha revolucionaria, nos guiamos por los principios más avanzados, por la ideología marxista, por el comandante Ernesto Che Guevara, por Augusto César Sandino
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El comandante militar de un departamento es el amo del departamento; las autoridades civiles son una cosa decorativa en Nicaragua
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Es la función de todo comandante aquella de hacerse odiar por sus soldados, para que cuando acometan una orden en batalla la ejecuten con todo ese odio que reservan para ti, el odio extremo que les lleva a matar... Pero nunca pude imaginar que se pudiera
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–Ja. Estoy siendo estúpido. ¿Dónde está el dinero? –¿Perdón, comandante? –Eso es lo que mi viejo sargento solía decir cuando estaba confundido, señor. Descubre dónde está el dinero y ya tienes la mitad del problema resuelto.