Entonces la persona habrá conseguido un sentimiento de su propia pequeñez e insignificancia ante la grandeza del universo y de los propósitos de Dios respecto a éste... Reconocerá que hay propósitos que oscilan en arcos mucho mayores que su diminuto orbe,
Frases célebres sobre: cos. [Página 102]
Hay un total de 8308 freses célebres sobre "cos" este sitio web. [Página 102]
-
-
El mundo que vislumbramos para el futuro no es en absoluto para regocijarnos. Exaltación de los integrismos, exacerbación de los nacionalismos, reaparición de los prejuicios raciales y étnicos, resurgimiento del antisemitismo: los vientos de la libertad h
-
Los únicos goces puros y sin mezcla de tristeza que le han sido dados sobre la tierra al hombre, son los goces de familia.
-
Me enfrenté a este difícil problema de leer todas estas cosas complicadas sobre las que ustedes los científicos escriben, en este lenguaje que no entiendo. Así que me hice mi camino a través de mucha, muchísima, información, con dicccionarios rodeándome p
-
No estoy interesado en escribir historias cortas. Cualquier cosa que no gaste años de tu vida y te conduzca hacia el suicidio, difícilmente merecerá ser hecha.
-
La cosa es que realmente somos una sola persona. Solamente somos las cuatro partes de ella
-
El LSD abrió mis ojos. Si sólo usamos una decima parte de nuestro cerebro, imaginate lo que podriamos lograr usando el resto. Si los políticos usaran LSD, no habría más guerras, o pobreza o hambre.
-
Estaba en Marruecos con Nancy, que ahora es mi esposa, y estábamos teniendo unas buenas vacaciones aunque llovía mucho. Yo dije: Es una lástima que esté lloviendo, y ella dijo: No importa, podemos divertirnos. Eso me gustó, y no me molestó. De modo que ha
-
Me llaman místico, Don Miguel, y yo le digo: hay místicos laicos, no se equivoque, pues no es patrimonio de nadie ver el alma alterada por la belleza o despedazada por el dolor.
-
Me gustó hacer la fuga de Alcatraz. Se trataba de demostrar que podía escapar y llegar de la isla a la costa de San Francisco con grilletes en los pies. Hay tres dificultades: las corrientes, la hipotermia y los tiburones.
-
En Alcatraz pasé miedo sobre todo de noche. Cuando hice lo de Alcatraz me engañaron. Me dijeron que sólo había tiburones grises y luego vi desde un helicóptero cómo soltaban un trozo de carne y saltaban a por él tiburones blancos de varios metros.
-
La Guerra Fría fue una cosa aburrida. Nadie mejoró con ella. Un tremendo dinero desperdiciado. Nuestras vidas se hicieron más difíciles. Nos mirábamos unos a otros como enemigos. ¿Para qué fue bueno eso? En cualquier caso, haré cualquier cosa que esté en
-
¡Mi verdadera forma es indescriptible! Cuando hablo, unos pocos lo experimentarán desde dentro. En ese momento, mi forma exterior se parecerá a las formas de Cristo, Mahoma, Buda, Krisná, Rama y Zoroastro. Todos tenían mi cara y mi cabello.
-
La luz es usada como una metáfora del bien en toda su perfección, en el significado atribuído por filósofos, poetas, pintores, músicos, políticos y papas. En arquitectura como en cualquier otra expresión creativa, la luz ha sido siempre una fuente de éxta
-
La ciencia hace a la gente tratar de luchar desinteresadamente para llegar a la verdad y la objetividad, enseña a la gente a aceptar la realidad, con asombro y admiración, por no mencionar el asombro y alegría que el orden natural de las cosas produce en
-
Deberías hacer tantas cosas... Como, por ejemplo, volverte dinero. Tan fácil de perder, tan difícil de ganar. Y a veces, volverte ostia. Tan fácil de ganar, tan difícil de olvidar
-
Tu futuro puede ser firmar un contrato por tres discos del que sólo grabes uno, hacer una gira con otros dos triunfitos porque solo no llenarías ni un geriátrico, o acabar muriendo de viejo a los treinta años versionando a La Década Prodigiosa
-
La modernización siempre cuenta su propia historia como una cadena de sucesos que tienen un único fin: Un barco que evitó el naufragio a costa de la tripulación.
-
Por lo menos yo sé a dónde quiero ir, otra cosa es que la gente tarde más en entenderlo
-
No voy a decir que lo repetiría, pero me vino bien. Me movía por inercia, no tuve ni un mes para pararme a reflexionar. Gracias al desafortunado incidente, llegué a mi casa y me planteé muchas cosas de mi vida.