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Frases célebres sobre: crecer. [Página 5]
Hay un total de 171 freses célebres sobre "crecer" este sitio web. [Página 5]
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Una tragedia puede llegar a ser el mayor de nuestros bienes si nos la tomamos de una manera que nos permita crecer.
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Hoy, y no más tarde. Antes que anochezca y se vuelva mustia la corola fresca. Hoy, y no mañana. Oh amante, ¿no ves que la enredadera crecerá ciprés?
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El texto escrito no posee valor intrínseco en sí mismo, se publican muchos libros triviales, incluso demasiados. Lo que necesitamos son buenos cuentos que nos nutran y nos ayuden a crecer.
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Para abrir nuevos caminos, hay que inventar; experimentar; crecer, correr riesgos, romper las reglas, equivocarse... Y divertirse.
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Usando abonos químicos los árboles crecerán más pero el suelo se va empobreciendo.
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Quienes comparten nuestra niñez, nunca parecen crecer.
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Los capítulos de la madrugada salen de su borrador al crecer el día.
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Lo que te hace crecer es la derrota, el error
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Nadie nace tonto; los tontos son cultivados y ayudados a crecer como maleza por instituciones como la Cristianidad
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Es grande ver a un hombre crecerse ante el fracaso y que empieza de nuevo
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Amor no es más que el modo de crecer.
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La vida es hacernos. Y crecer como los árboles. Uno nace como una semilla, con unos genes pero es uno quien tiene que hacerse.
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Cuando estoy triste o preocupado por algo profesional, lo digiero, lo asumo, porque no hay una vida paralela en la que puedas practicar y después, si te gusta, lo pasas para la otra. Los problemas y los momentos malos, trato de asimilarlos para crecer y s
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Hacerse viejo es obligatorio; crecer es opcional
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¡Cuántos son los que con voces llenan los cielos y tierra y sin cesar de sus labios se desprenden duras quejas! ¡Cuán dichoso yo sería, van diciendo, si pudiera hacer esto o bien aquello! -¡Hazlo! La suerte contesta, y en vez de crecer su dicha, crecen a
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Me gusta ver crecer las flores, pero cuando se cortan dejan de agradarme. Las considero entonces objetos desarraigados y perecederos; su semejanza con la vida me entristece. Jamás regalo flores a aquellos que amo; jamás deseo recibirlas de un ser querido.
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Bajo las fuertes patas del temible caballo de Atila no volvía a crecer la hierba ni vida alguna.
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Sin hablar, sin pensar, iré por los senderos: pero el amor sin límites me crecerá en el alma.
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Nunca me detendré por crecer y ser mejor ser humano al servicio de esta Humanidad.