Todo el mundo admite que las historias obscenas que uno mismo excribe, distan de tener un efecto tan peligroso com las escritas por otros.
Frases célebres sobre: cri. [Página 165]
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Todo el mundo admite que las historias obscenas que uno mismo escribe, distan de tener un efecto tan peligroso como las escritas por otros.
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A la gloria de los más famosos se adscribe siempre algo de la miopía de los admiradores.
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El sacrificio propio nos deja en disposición de sacrificar a los demás sin sonrojamos.
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El peor pecado para con nuestras criaturas amigas, no es el odiarlas, sino ser indiferentes con ellas, esa es la esencia de la inhumanidad
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No sé por qué no iba a haber una máquina que escribiese las cartas de amor ¿acaso no son todas iguales?
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El crimen no es más que el pormenor de lo que es, al por mayor, la ley penal.
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El hombre que escribe sobre sí mismo y sobre su tiempo es el único que escribe sobre todo el mundo y sobre todas las épocas.
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La literatura es una extraña máquina que traga, que absorbe todos los placeres, todos los acontecimientos de la vida. Los escritores son vampiros
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No se porque no iba a haber una máquina que escribiese cartas de amor. ¿Acaso no son todas iguales?
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Es cierto que existen personas como Willie Loman el viajante del drama de Arthur Miller, pero no me parece que sea necesario escribir sobre ellos una obra de teatro
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Admiro a quien defiende la verdad y se sacrifica por sus ideas, pero no a quienes sacrifican a otros por sus ideas
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Gran artista como era, descubrió que, sencillamente, aquella dulce y suave criatura había llevado aquella noche al escenario de la Opera algo más que su arte, es decir, su corazón.
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Hay una música, Cristina, tan terrible que consume a todos los que la conocen. Usted no ha oído todavía esa música, felizmente, porque le quitaría sus frescos colores y nadie la reconocería al volver a la vida de París. Cantemos ópera, Cristina Daaé.
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No tengo la pretensión de ser un escritor. Quien dice escritor dice, casi siempre, novelista y, ¡por Dios!, el misterio del Cuarto Amarillo está lo suficientemente cargado de trágico horror real como para precisar de la literatura. No soy y no quiero ser
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El pecho le dolía como si se lo hubiesen abierto para sacarle el corazón. Sentía allí un vacío atroz, un vacío real que no podía calmarse hasta que pudiera colocar allí el corazón de Cristina. Son estos fenómenos de una psicología particular que, según pa
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Los cráneos de los muertos, apilados, alineados como ladrillos, consolidados a trechos por huesos grandes y muy prolijamente limpios, parecían formar los cimientos sobre los cuales se habían levantado las paredes de la sacristía.
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¿Cómo puedo soñar mientras escribo? Son de la pluma los sueños. La página en blanco le da el derecho a soñar.
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Soy un soñador de palabras, de palabras escritas.
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El cielo se cansó de la soberbia y el lujo de China... Yo soy del norte bárbaro. Llevo la misma ropa y como los mismos alimentos que los pastores de vacas y caballos. Hacemos los mismos sacrificios y compartimos nuestras riquezas. Veo a la nación como a u