Quien no reza al Señor, reza al diablo, ya que cuando no se proclama a Cristo, se proclama la mundanidad del diablo
Frases célebres sobre: cristo. [Página 11]
Hay un total de 276 freses célebres sobre "cristo" este sitio web. [Página 11]
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Los dioses no estaban ya, y Cristo no estaba todavía, y de Cicerón a Marco Aurelio hubo un momento único en que el hombre estuvo solo
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En María se realiza plenamente el Evangelio. Ella es la primera cristiana, anuncio y don de Cristo su hijo, plenitud de beatitudes, imagen perfecta del discípulo de Jesús.
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Cristo... fue el único Hijo de María, y la Virgen María no tuvo otros hijos aparte de Él... Me inclino a aceptar a quienes declaran que los hermanos realmente significan primos aquí ya que el escritor sagrado y los judíos en general siempre llamaban herma
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Si supiéramos lo mucho que Jesucristo ama a los niños y jóvenes y el ansia con que desea su alegría y su búsqueda del amor que él les tiene, en lugar de considerar penosa la enseñanza y de quejamos de lo que nos cuesta, estaríamos dispuestos a sacrificar
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Darle a conocer a Jesucristo y hacerle amar es el fin de vuestra vocación y el porqué de nuestro instituto.
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Cristobal Colon debería haber salido a descubrir América con un barco cargado de locos
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El Cristo del Evangelio es un demagogo. Por añadidura, padeció un suplicio que desde hace mil novecientos años todos los pueblos cristianos consideran como un grave error judicial.
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Todo lo que digo es paz. No señalamos a nadie con el dedo. Hay tipos buenos y tipos malos. El conflicto está en la mente. Debemos desterrar nuestros propios monstruos y dejar de condenar a la gente. Todos somos Cristo y todos somos Hitler. Intentamos conv
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...Los Beatles somos más conocidos que Jesucristo.
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Jamás dije que fuéramos más grandes o mejores, o comparados siquiera con Jesucristo como persona, o Dios como cosa, o lo que sea; yo sólo dije lo que dije y estuvo mal, o fue tomado a mal.
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Nunca dijo jesucristo una sola palabra afirmando su resurrección personal ni una vida después de la tumba.
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En vano busco en los hondos escondrijos de mi ser para encontrar algún odio: nadie puede herirme ya sino de piedad y amor. Todos son yo, yo soy todos, ¡oh Cristo!
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Ya no hay un dolor humano que no sea mi dolor; ya ningunos ojos lloran, ya ningún alma se angustia sin que yo me angustie y llore; ya mi corazón es lámpara fiel de todas las vigilias, ¡oh Cristo!
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La luz del cielo baja, el Cristo nació ya, y en un nido de paja cual pajarillo está. El niño está friolento. ¡Oh noble buey, arropa con tu aliento al Niño Rey!
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¡Qué importan males o bienes! Para mí todos son bienes. El rosal no tiene espinas: para mí sólo da rosas. ¿Rosas de Pasión? ¡Qué importa! Rosas de celeste esencia, purpúreas como la sangre que vertiste por nosotros, ¡oh Cristo!
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En mi opinión, los Evangelios son meticulosamente auténticos, pues en ellos se encuentra la reflexión eficaz de lo sublime que emana de la persona de Cristo; y eso es tan divino como lo más divino que ha aparecido en la Tierra.
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Bueno, su tío era judío, dice él. Vuestro Dios era judío. Cristo era judío como yo.
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Amada, afuera nos besaremos desnudos de tinieblas y pavores, tendidos en amor de Cristo.
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Conde de Montecristo:El primer sentimiento fue el de la repugnancia, el segundo fue el de la indiferencia, y el tercero la curiosidad.