Nada me impresiona más que los hombres que lloran -dice luder-. Nuestra cobardía nos ha hecho considerar el llanto como cosa de mujercitas. Cuando solo lloran los valientes: por ejemplo, los héroes de Homero.
Frases célebres sobre: cuand. [Página 143]
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Un inglés no bromea jamás cuando se trata de una cosa tan importante como una apuesta.
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Un enunciado es válido cuando sus condiciones de validez se han cumplido
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El mejor momento de mi vida fue cuando sentí estar enamorado por primera vez.
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Esa palabra, la del matrimonio y la de los hijos no están en mi lenguaje. Estoy concentrado en mi carrera. Lo que sucede es que en el amor tal vez pido más de lo que puedo dar. De hecho, cuando estoy enamorado disfruto mi soledad.
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La demostración nace de la culpa: cuando se acepta que un poder nos imponga la obligación de justificarnos, hemos de buscar argumentos que jerarquicen los hechos.
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Se abrirán cuando la sociedad valenciana pueda permitirse el lujo de poder abrirlas
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Se dan buenos consejos cuando la edad impide dar malos ejemplos
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La perfecta hora de comer es, para el rico, cuando tiene ganas; y para el pobre, cuando tiene qué.
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Las personas no están jamás tan cerca de la estupidez como cuando se creen sabias
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Cuando una mujer demuestra mucho ardor por un hombre lo hace, con frecuencia, para ocultar otra llama que tiene en el corazón
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Cuando un gobierno dura mucho tiempo se descompone poco a poco y sin notarlo.
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Mi corazón se comportaba como las hojas del árbol de la seda, que se encogen y rehúyen cuando se las toca; tan inseguro de mí mismo como una tímida doncella.
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¡Dinero y crédito! Dos cosas raras. Se tiene necesidad de dinero cuando no se posee, y se cuenta con crédito, especialmente, cuando no se tiene necesidad de él
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Cuando la ley es impotente, caballeros, ¿cómo se ha de hacer justicia?
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Todos los vicios, cuando están de moda, pasan por virtudes.
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La mujer es como la hiedra, que crece en todo su esplendor mientras se enrosca al árbol, pero no vale para nada cuando se la separa de él
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¡Qué delicia tener un marido por la noche a nuestro lado! Aunque no sea más que por el placer de tener alguien que te salude y te diga ¡Jesús!, cuando estornudas
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Nosotros no participamos de la gloria de nuestros antepasados, sino cuando nos esforzamos en parecérnosles
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Cuando la muerte ha igualado las fortunas, las pompas fúnebres no deberían diferenciarlas.