Cuanto mayor es el placer sexual del hombre, mayor es la felicidad de la mujer
Frases célebres sobre: dad. [Página 423]
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...: el silencio que los jóvenes han de guardar ante personas de más edad; cómo han de hacer que se sienten y levantarse ellos en su presencia; el respeto de los propios padres; y también el modo de cortarse el pelo, de vestir y calzar,el pergeño general
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La autoridad es la corona de la vejez.
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No fue Filipo, sino el oro de Filipo, quien tomó las ciudades de Grecia.
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Sujetarse a las reglas de la razón es la verdadera libertad.
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No es necesario que la bondad se manifieste, sino que se deje ver.
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Dios nos ha dado alas para volar hacia él: el amor y la razón.
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El filósofo es un hombre que desea discernir la verdad.
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El que deseche la religión quita los fundamentos de la sociedad humana.
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Dios es verdad y luz en la sombra.
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El tiempo es una gran imagen móvil de la eternidad.
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La belleza es el esplendor de la verdad.
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Los hombres viven celosos de la inmortalidad.
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¿Y que diremos del piloto? ¿El verdadero piloto es jefe de los marinos o marino? - Jefe de los marinos. La república; 340c-341b.
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La buena fe es el fundamento de toda sociedad, la perfidia es la peste.
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..., si se aspira a que una ciudad se desenvuelva en buen orden, hay que impedir por todos los medios que nadie diga en ella que la divinidad, que es buena, ha sido causante de los males de un mortal...
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Sólo los muertos conocen el fin de la guerra. En realidad no es una cita de Platón, sino de Jorge Santayana pero el General Douglas MacArthur se la atribuyó en un discurso y desde entonces el error se ha perpetuado
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Y los fundadores no tienen obligación de componer fábulas, sino únicamente de conocer las líneas generales que deben seguir en sus mitos los poetas con el fin de no permitir que se salgan nunca de ellas.
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¿Podrá, pues, haber un mejor testimonio de la mala y viciosa educación de una ciudad que el hecho de que no ya la gente baja y artesana, sino incluso quienes se precian de haberse educado como personas libres, necesiten de hábiles médicos y jueces?
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Por consiguiente, haremos bien en suprimir las lamentaciones de los hombres famosos y atribuírselas a las mujeres - y no a las de mayor dignididad- o a los hombres más viles, con el fin de que les repugne la imitación de tales gentes a aquellos que decimo