Hablamos muy poco, excepto cuando la vanidad nos hace hablar.
Frases célebres sobre: dad. [Página 512]
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La debilidad de carácter es el único defecto que no se puede enmendar.
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Es muy difícil que dos que ya no se aman, riñan de verdad.
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Esa clemencia, de la que se hace una virtud, a veces se practica por vanidad, otras por pereza, a menudo por miedo, y casi siempre por esas tres razones juntas.
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Aquellos a quienes se condena al suplicio manifiestan a veces una fortaleza y un desprecio a la muerte que en realidad no es más que el temor a mirarla cara a cara; de modo que puede decirse que esa fortaleza y ese desprecio son para su ánimo lo que la ve
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El orgullo se resarce siempre y no pierde nada, incluso cuando renuncia a la vanidad.
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Las pasiones engendran a menudo otras que son sus contrarias: la avaricia produce a veces la prodigalidad, y la prodigalidad la avaricia; a menudo somos firmes por ser débiles, y audaces por cobardía.
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Por mucho que nos esforcemos por cubrir las pasiones con apariencias de piedad y de honor, siempre se manifiestan a través de esos velos.
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Lo que se llama liberalidad no es por lo regular sino la vanidad de dar, vanidad que preferimos a lo que regalamos.
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La avaricia es más opuesta a la economía que la liberalidad.
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El arte más profundo de un hombre hábil es el de saber ocultar su habilidad.
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Antes de desear algo ardientemente conviene comprobar la felicidad que le alcanza a quien ya lo posee.
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No iría muy lejos la virtud si la vanidad no la acompañase.
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La simplicidad afectada es una impostura refinada.
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En la adversidad de nuestros mejores amigos siempre hallamos algo que no nos desagrada del todo.
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Olvidamos nuestras faltas con mucha facilidad cuando sólo las conocemos nosotros.
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La verdad no hace tanto bien en el mundo como el daño que hacen sus apariencias.
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Un amigo verdadero es el más grande de todos los bienes y el que menos nos cuidamos de adquirir.
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Las mujeres que aman perdonan más fácilmente las grandes indiscreciones que las pequeñas infidelidades.
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Si una persona parece cuerda es sólo porque sus locuras son proporcionadas a su edad y estado.