Vivir en una comuna donde los ideales de la paz, el amor y la armonía se mantenían de boquilla les había privado de válvulas de escape normales y socialmente admitidas para su obsesión, tendía a salir de otros modos, invariablemente más siniestros.
Frases célebres sobre: das. [Página 98]
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No sólo no nos ofenden las imágenes manufacturadas sino que nos gustan. Prácticamente insistimos en ello. Estamos ansiosos por ser cómplices de nuestro propio engaño: por pagar dinero por el pase a un parque temático, votar a un tipo que obviamente nos es
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A los de Disney se le dan mejor que a nadie las experiencias mediadas. Si entendieran qué son los sistemas operativos, y por qué los usa la gente, aplastarían a Microsoft en uno o dos años.
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Sobre la devaluación del dólar y las reservas: pero es aquí dónde China y Japón tienen un problema: acumulan tantos dólares que, si quisieran vender un cantidad significativa de ellos, el dólar se devaluaría, provocando pérdidas en los que aún les quedase
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Nacionalismo y patriotismo son dos de las fuerzas más maléficas que hemos conocido en este siglo, causando más muertes y guerras y destruyendo al espíritu y muchas vidas humanas de manera más masiva que cualquier otra cosa.
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Adherida a tu velocidad, como la hoja a la rueda, lancé tímidas flechas a tus paisajes soberbios. Y sólo pequeños rincones de formas recogió mi corazón adormecido.
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Bebe de las rocas; duerme sobre escarcha; renueva tejidos con salitre y agua. Habla con los pájaros y llévate al alba. Y cuando las carnes te sean tornadas, y cuando hayas puesto en ellas el alma que por las alcobas se quedó enredada, entonces, buen hombr
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Como a un muñeco destripé tu vientre y examiné sus ruedas engañosas y muy envueltas en sus poleas de oro hallé una trampa que decía: sexo.
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Hombre pequeñito que jaula me das. Digo pequeñito porque no me entiendes, ni me entenderás. Tampoco te entiendo, pero mientras tanto ábreme la jaula que quiero escapar. Hombre pequeñito, te amé media hora, no me pidas más.
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Las palabras se secan como ríos y los besos se secan como rosas, pero por cada muerte siete vidas buscan los labios demandando aurora.
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Las primaveras al marcharse dejan las lloviznas de otoño preparadas...Pequeña, ve despacio, mucho juicio, no te quemen tus llamas.
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¿Recuerdas tú? La casa era un arrullo, un perfume infinito, un nido blando: nunca se dijo la palabra cuando. Se decía, muy quedo: mío y tuyo.
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Si en una de tus casas, Buenos Aires, me muero viendo en días de otoño tu ciclo prisionero, no me será sorpresa la lápida pesada. Que entre tus calles rectas, untadas de su río apagado, brumoso, desolante y sombrío, cuando vagué por ellas, ya estaba yo en
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Tus manos, heridas de intrincados caminos, son la historia de una raza de amadores.
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Y cigarras sonoras, y piedras calcinadas, se asoman a mis largas siestas, sin que concluya este lento desfile de puntos por mis manos. Y a ratos, en el aire que impregnan los manzanos, van y vienen dos frases: Eres mía. Soy tuya.
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Los judíos pretenden la dominación, no sólo de los alemanes, sino de todos los pueblos, y los comunistas les allanan el camino. ¿No sabéis que el Dios del Antiguo Testamento ordena a los judíos que aniquilen y esclavicen a todas las naciones de la Tierra?
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Todas las cosas buenas que existen son fruto de la originalidad. Sobre la Libertad
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Pero hay encrucijadas tanto en nuestra propia vida personal como en la historia de los pueblos en las que uno debe preguntarse, serena y objetivamente, si presta un mejor servicio a la colectividad permanecido en su puesto o renunciando a él.”
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Los verdaderos cristianos dicen en su corazón: un cristiano verdadero es aquel que vive como Cristo o como enseña el Señor. De esta manera se unificarían todas las diversas iglesias y desaparecerían todas las disputas que surgen de la mera doctrina, sí, i
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No hallándose el hombre en medio del cielo y el infierno, no tendría pensamiento, ni voluntad, menos aun libertad y elección, porque todas estas cosas las tiene el hombre por el equilibrio entre el bien y el mal.