La ropa sucia se debe lavar en casa.
Frases célebres sobre: deb. [Página 114]
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Los padres deben ser los primeros amigos de los hijos.
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Este voto la humanidad lo debe a los cientos de millares de personas que, sin culpa propia alguna, a veces sólo por razones de nacionalidad o de raza, se ven destinados a la muerte o a un progresivo aniquilamiento.
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Los que divulgan la calumnia y los que la escuchan, si valiera mi opinión, deberían ser colgados; los divulgadores, por la lengua, y los oyentes, por las orejas
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Los que propagan la calumnia y los que escuchan, todos ellos deberían ser colgados: los propagadores, por la lengua, y los oyentes por las orejas.
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La fidelidad que debemos a nuestro amigo es una cosa sagrada, que no permite la más leve ironía.
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No se debe abandonar el puesto sin permiso de aquel que manda. El puesto del hombre es la vida
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El que no piensa en sus deberes sino cuando se los recuerdan, no es digno de estimación.
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Representa un gran placer conversar con las personas de edad. Ellas han recorrido el camino que todos debemos seguir y saben dónde éste es áspero y difícil y dónde es llano y fácil.
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Dos excesos deben evitarse en la educación de la juventud; demasiada severidad, y demasiada dulzura.
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El legislador no debe proponerse la felicidad de cierto orden de cuidadanos con exclusión de los demás, sino la felicidad de todos.
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La mentira sólo es útil a los hombres como medicina. El uso de tales medicinas debe estar circunscrito a los médicos.
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Las leyes deben tener como objeto el interés del régimen establecido, cualquiera que éste sea y el mantenimiento de su autoridad, y de aquí se desprende, en su concepto, la verdadera definición de la justicia derivada de la naturaleza misma. Platón: Las l
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Debemos buscar para nuestros males otra causa que no sea Dios.
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Nunca será posible desembarazarse por completo del mal, pues siempre debe haber algo contrario al bien.
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El hombre es un auriga que conduce un carro tirado por dos briosos caballos: el placer y el deber. El arte del auriga consiste en templar la fogosidad del corcel negro placer y acompasarlo con el blanco deber para correr sin perder el equilibrio.
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Un jefe debe tener los ojos tan puros como las manos
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El espíritu infantil no es un vaso que tengamos que llenar, sino un hogar que debemos calentar.
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Lo justo debe ser la medida real con que se regule la mayoría y excelencia del poder.
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El trabajo moderado fortifica el espíritu; y lo debilita cuando es excesivo: así como el agua moderada nutre las plantas y demasiada las ahoga.