Dame ya, sagrado mar, a mis demandas respuesta, que bien puedes, si es verdad que las aguas tienen lenguas.
Frases célebres sobre: dem. [Página 121]
Hay un total de 4914 freses célebres sobre "dem" este sitio web. [Página 121]
-
-
¿Napoleón emperador? Es un hombre como los demás -dijo Beethoven a su discípulo -. ¡Ahora va a pisotear todos los derechos humanos, sólo se guiará por su ambición, querrá ponerse por encima de todos, y se convertirá en un tirano!
-
La inflación es esencialmente antidemocrática.
-
De lo que no podemos hablar debemos guardar silencio
-
Creemos que es posible entendernos, ¡Pero no nos entendemos nunca!
-
El secreto de toda la fuerza consiste en saber que los demás son más viles que nosotros.
-
El Rey ha estado bien en su sitio. Era un Rey que venía del franquismo; la gente empezó a llamar a Juan Carlos el breve porque lo había puesto Franco. Cuando se termina el franquismo, él se convierte en el Rey de la democracia
-
A Goethe le gusta demasiado el ambiente de la Corte; le gusta más de lo que puede convenir a un poeta.
-
En un mundo de libre comercio y democracia, no hay incentivo para la guerra y la conquista.
-
En la historia del dinero han desempeñado un papel particularmente importante aquellas variaciones en el valor de cambio objetivo del dinero que surgieron como consecuencia de un aumento en la cantidad de dinero, cuando su demanda permanecía constante o a
-
¿Y no quieres comprender que tu conciencia significa los demás dentro de ti?
-
El hombre experimenta una instintiva gratitud hacia la mujer que, sacrificando un poco de su pudor, demuestra querer gustar a uno solo, desafiando la malignidad de los demás; pero no puede sufrir que después esta mujer ofenda a otra que demuestra sentir p
-
En Guatemala, cada veinte años, retrocedemos veinte.
-
Si Dante, Shakespeare, o Beethoven habían muerto en la infancia, la humanidad se hubiera perdido lo que les debe a ellos. En este sentido podemos decir que el azar juega un papel en los asuntos humanos.
-
Yo voy al ideal de lo que debe ser toda edificación humana. Además de satisfacer su funcionalismo material, aún cuando en el programa no exista la búsqueda de una emoción espiritual, si el arquitecto puede darla, debe darla.
-
Si el alma es de inmortal naturaleza, si al nacer en el cuerpo se insinúa, ¿Cómo es que no podemos acordarnos de la vida pasada, ni tenemos de los antiguos hechos resto alguno?
-
Nadie nunca es demasiado grande para soñar. Y los sueños nunca envejecen.
-
Feliz aquel que aprende a ser prudente a expensas de los demás.
-
A los dioses, según dice una vieja superstición, no les gusta ver mortales demasiado felices. Lo que sí es seguro es que a algunos seres humanos no les gusta.
-
-A mí nunca me han gustado los gatos. -A mí sí -terció Dorothy-. Son muy independientes. Los perros son demasiado buenos y generosos; me hacen sentir incómoda. Pero los gatos son terriblemente humanos.