Vivimos en una época que lee demasiado para ser sabia y piensa demasiado para ser hermosa.
Frases célebres sobre: demasiado. [Página 25]
Hay un total de 819 freses célebres sobre "demasiado" este sitio web. [Página 25]
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Todos los hombres matan lo que aman...Unos matan su amor cuando son jóvenes y otros cuando son viejos; unos lo ahogan con manos de lujuria, otros con manos de oro... Unos aman muy poco, otros demasiado, algunos venden y otros compran; unos dan muerte con
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Los salvajes parecen tener puntos de vista similares a los que la gente cultivada sobre la mayoria de los temas: están demasiado avanzados.
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No siento el menor deseo de ser un novelista popular, es demasiado fácil.
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La vida es una cosa demasiado importante para hablar de ella seriamente.
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Los hombres conocen la vida demasiado pronto; las mujeres, demasiado tarde.
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Considero la vida una cosa demasiado importante para hablar nunca de ella en serio
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Nada tan peligroso como ser demasiado moderno. Corre uno el riesgo de quedarse súbitamente anticuado
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La carga de este mundo es demasiado grande para que la soporte un solo hombre y el dolor del mundo es demasiado para que lo sufra un solo corazón.
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La humanidad se toma a sí misma demasiado en serio. Este y no otro es el pecado original.
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Ser natural es una pose demasiado difícil
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No os entreguéis por demasiado tiempo a la cólera; una cólera prolongada engendra el odio
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No os entreguéis por demasiado a la ira; una ira prolongada engendra odio.
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Siempre existe una fatalidad en las buenas resoluciones. Siempre son tomadas demasiado pronto.
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Muchas personas están demasiado educadas para hablar con la boca llena, pero no se preocupan por hacerlo con la cabeza hueca
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Los asesinos no surgen de entre los descreídos, si no entre los que creen demasiado.
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Disculpen, tengo que marcharme les dije a los de la mesa. Eché a andar sintiéndome como un fantasma, como siempre que he bebido demasiado.
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Cásate demasiado pronto y te arrepentirás demasiado tarde.
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Con la vida debemos hacer lo que haríamos con una mujer coqueta y veleidosa: no amarla demasiado para no sufrir desengaños.
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El hombre sabio que observa el espacio no considera lo pequeño como demasiado poco; ni lo grande como enorme, porque sabe que no existen límites a las dimensiones.