Cuando el misterio es demasiado impresionante, es imposible desobedecer.
Frases célebres sobre: demasiado. [Página 26]
Hay un total de 819 freses célebres sobre "demasiado" este sitio web. [Página 26]
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Si al franquear una montaña en la dirección de una estrella, el viajero se deja absorber demasiado por los problemas de la escalada, se arriesga a olvidar cual es la estrella que lo guía.
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Yo era libre, como tú, pero quería vivir demasiado. Mira, viento, mi cuerpo está frío y no hay a quién estrechar la mano...
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Me traes extrañas historias, Annette -dijo Emily-; esta misma mañana me has atemorizado con las aprensiones del asesinato; y ahora ¡Tratas de persuadirme de que has visto un fantasma! Esas historias fantasiosas surgen demasiado deprisa.
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Las mujeres desconfían demasiado de los hombres en general y muy poco en particular.
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La inactividad sólo apetece cuando tenemos demasiado que hacer.
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Lo único que hace falta para que los hombres descubran el amor es tener demasiado cerca a una mujer; y lo único que hace falta para que este amor se disipe es seguir teniéndola demasiado cerca.
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Habla en voz baja, habla despacio, y no digas demasiado.
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Nunca es demasiado tarde para nada verdaderamente importante.
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Castigar a uno o dos transgresores para que sirva de ejemplo es más benévolo que ser demasiado compasivo.
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¿Queréis el aprecio del público? No os canséis de dar variedad a la expresión. Si el estilo es demasiado regular y siempre uniforme, de nada sirve su brillo: nos adormecerá fatalmente.
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En general, soy más de la idea que mientras más tarde se inicie la vida sexual, mejor y por varios motivos, siendo uno de ellos el acceso a información. En general nos estamos saltando mucho las etapas y estamos viviendo todo demasiado rápido y ahí es cua
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El individuo ha luchado siempre para no ser absorbido por la tribu. Si lo intentas, a menudo estarás solo, y a veces asustado. Pero ningún precio es demasiado alto por el privilegio de ser uno mismo.
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Los monos son demasiado buenos para que el hombre pueda descender de ellos.
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El que yo tenga cariño, y muchas veces demasiado cariño, a la sabiduría, obedece al hecho de que me recuerda a la vida. Tiene ella el mismo mirar, la misma risa ¿Qué culpa tengo yo de que las dos se parezcan tanto?
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Demasiado tiempo me debatí en la añoranza, con la mirada clavada en la lejanía, demasiado tiempo permanecí en la soledad, así que ya no se callar.
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Y he de aprender aún a acercarme a ti con mayor modestia; demasiado impetuoso va aún hacia ti mi corazón.
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Estoy demasiado enardecido y abrasado por pensamientos propios, a tal punto que muchas veces me siento sofocado.
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Muchos mueren demasiado tarde y algunos prematuramente. No entra aún en los oídos la doctrina del morir a tiempo.
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Ansiaban escaparse de su miseria, pero las estrellas quedaban demasiado lejos.