Una pasión verdadera transforma de pronto al adolescente en hombre.
Frases célebres sobre: der. [Página 357]
Hay un total de 9875 freses célebres sobre "der" este sitio web. [Página 357]
-
-
Uno tiene que ser algo para poder hacer algo.
-
Nada tan agradable como los principios del amor, cuando a ella le gusta aprender y a él le gusta enseñar.
-
Nadie quiere conceder a los demás el derecho de equivocarse.
-
Las grandes pasiones son enfermedades incurables. Lo que podría curarlas las haría verdaderamente peligrosas.
-
Aunque un marido viviera más de cien años nunca podría saber nada de la verdadera existencia de su mujer. Podrá conocer el mundo, el universo, pero nunca a esa persona que convive con él.
-
Si quieres conocerte, actúa. Al actuar es cuando verdaderamente nos medimos con los demás.
-
Por el poder de la verdad mientras viva habré conquistado el universo
-
Quien al vulgo le exige deberes sin avenirse a concederle derechos, lo habrá de pagar caro.
-
No tengo miedo de la muerte. Es el juego que uno acepta para poder jugar el juego de la vida
-
El éxito no tiene reglas, pero se puede aprender mucho del fracaso.
-
Un hombre sólo habla cuando algo lo excita fuera de sí mismo, como, por ejemplo, no poder encontrar sus calcetines.
-
.. Para poder avanzar en la carrera de bibliotecario y obtener un puesto, debería haber enterrado a seis colegas, todos con buena salud.
-
El arte verdaderamente no es el pan, pero sí el vino de la vida.
-
Consiente en ceder cuando tengas razón, con tal de que sepas ser intransigente cuando estés equivocado
-
Con esperanza, sin esperanzas y aun contra toda esperanza, la razón es sin embargo nuestro único asidero, por lo que la filosofía no puede renunciar sin traicionarse a la meditación en torno a la razón.
-
Se consideró en algunos círculos una torre de Babel y, como mucho, un centro para negociaciones diplomáticas con frecuencia infructíferas
-
Aguardar demasiado a un convidado es una falta de consideración para los que están presentes.
-
Consideramos la incertidumbre como el peor de todos los males hasta que la realidad nos demuestra lo contrario
-
Solamente la abundancia de dinero dentro de un Estado marca qué tan grande y poderoso es.