La jungla es un bonito sitio para ir de visita, pero no querrías vivir, o dejar de moverte, allí. ... los insectos de la jungla te ven como grandes trozos de comida animada pero no muy bien defendida.
Frases célebres sobre: des. [Página 284]
Hay un total de 17075 freses célebres sobre "des" este sitio web. [Página 284]
-
-
Si quieres vivir y respirar mañana debes sumergirte en las profundidades oscuras hoy.
-
Cualquiera que crezca viendo la televisión, que nunca vea nada de religión o filosofía, se críe en una atmósfera de relativismo moral, aprenda ética viendo escándalos sexuales en el telediario, y vaya a una universidad donde los posmodernos se desviven po
-
Sobre los intereses de las corporaciones: Los Ángeles contaba con la red de ferrocarriles urbanos más grande del mundo 1.800 km de vías hasta que un grupo liderado por General Motors la adquirió, la desmanteló y la sustituyó por autobuses fabricados preci
-
Con frecuencia, los países en vías de desarrollo se encuentran atrapados entre 2 opciones desagradables: la suspensión de pagos, que conlleva el temor al colapso de la economía, o la aceptación de ayuda préstamos, que conlleva la pérdida de la soberanía e
-
Mi voluntad individual es destructora del Estado.
-
Nacionalismo y patriotismo son dos de las fuerzas más maléficas que hemos conocido en este siglo, causando más muertes y guerras y destruyendo al espíritu y muchas vidas humanas de manera más masiva que cualquier otra cosa.
-
Como a un muñeco destripé tu vientre y examiné sus ruedas engañosas y muy envueltas en sus poleas de oro hallé una trampa que decía: sexo.
-
¿Cómo decir este deseo de alma? Un deseo divino me devora; pretendo hablar, pero se rompe y llora esto que llevo adentro y no se calma.
-
Cuando sobre tu pecho mi alma fue apaciguada, y la dulce criatura, tuya y mía, deseada, yo puse entre tus manos toda mi fantasía.
-
¿De qué desierto antiguo eres memoria que tienes sed y en agua te consumes y alzas el cuerpo muerto hacia el espacio como si tu agua fuera la del cielo?
-
Hombre pequeñito que jaula me das. Digo pequeñito porque no me entiendes, ni me entenderás. Tampoco te entiendo, pero mientras tanto ábreme la jaula que quiero escapar. Hombre pequeñito, te amé media hora, no me pidas más.
-
Las primaveras al marcharse dejan las lloviznas de otoño preparadas...Pequeña, ve despacio, mucho juicio, no te quemen tus llamas.
-
Mas... ¿Lo que fue? ¡Jamás se recupera! ¡Y toda primavera que se esboza es un cadáver más que adquiere vida y es un capullo más que se deshoja!
-
Mis ojos, faros de angustia, trazan señales misteriosas en los mares desiertos. Y eterna, la llama de mi corazón sube en espirales a iluminar el horizonte.
-
Seré en tus manos una copa fina pronta a sonar cuando vibrarla quieras... Destilarán en ella primaveras, reflejará la luz que te ilumina. Seré en tus manos una copa fina.
-
Si en una de tus casas, Buenos Aires, me muero viendo en días de otoño tu ciclo prisionero, no me será sorpresa la lápida pesada. Que entre tus calles rectas, untadas de su río apagado, brumoso, desolante y sombrío, cuando vagué por ellas, ya estaba yo en
-
Sobre los tanques frescos de los sapos los grillos mueven verdes batallones.
-
Ten paciencia, mujer que eres oscura: algún día, la forma destructora que todo lo devora, borrará mi figura. Se bajará a mis libros, ya amarillos, y alzándola en sus dedos, los carrillos ligeramente inflados, con un modo de gran señor a quien lo aburre to
-
Tengo deseos de que mi todo, a un tiempo sea cristal y lodo, paloma y cuervo, llama y alud.