Alma de bandoneón -alma que arrastro en mí- voz de desdicha y de amor, te buscaré al morir, te llamaré en mi adiós, para pedirte perdón, y al apretarte en mis brazos, darte en pedazos mi corazón.
Frases célebres sobre: des. [Página 464]
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Tu historia y mi honor desnudaos en la feria, bailaron su danza de horror, sin compasión...
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La Nación española, deseando establecer la justicia, la libertad y la seguridad y promover el bien de cuantos la integran, en uso de su soberanía, proclama su voluntad de: Garantizar la convivencia democrática dentro de la Constitución y de las leyes conf
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Cualquiera que fuese mi relación con un piloto, cuando le despedía antes de una competición le abrazaba y le besaba como si fuera la última vez. Sabía que marchaba a una carrera, pero nadie me aseguraba que iba a volver
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Los pilotos de hoy en día son atletas que venden sus capacidades por dinero. Lo pilotos de antaño no arriesgaban sus vidas por nada, pero el deporte vino antes que el dinero
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Las mujeres, como las espadas, cuando más respeto inspiran es cuando están desnudas.
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Al amor, al baño y a la tumba, se debe ir desnudo.
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¿Quién dijo que cuesta más vestir a una mujer que desnudarla?
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El que pide la mano de una mujer, lo que realmente desea es el resto del cuerpo
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Alma errabunda, tenue, huésped y compañera del cuerpo ¿dónde estás ahora? pálida, rígida, desnuda, privada de los consuelos habituales.
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Una mujer puede darlo todo con una sonrisa y recuperarlo después con una lágrima.
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La dignidad es el respeto que una persona tiene de sí misma y quien la tiene no puede hacer nada que lo vuelva despreciable a sus propios ojos
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Pocas cosas desmoralizan más que la injusticia hecha en nombre de la autoridad y de la ley.
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Las virtudes son hermanas que se abrazan estrechamente; cuando una cae, todas vacilan; cuando una se levanta, todas cobran ánimo
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Las hipócritas seguridades de la caridad oficial dejan al egoísmo la ventaja de mantenerse indiferente sin parecer cruel
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Eran verdes como un mar, con reflejos de alto cielo. ¡Qué bien sabían mirar! Unos ojos que recuerdo.
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Y si miro hacia la sombra donde la luz se deshace, temo también deshacerme y entre la sombra quedarme confundida para siempre.
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Se repartió mi alma para formar tu alma. Y fueron nueve lunas y fue toda una angustia de días sin reposo y noches desveladas.
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Ven a mí que vas herido que en este lecho de sueños podrás descansar conmigo.
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Nuestra droga es el teatro. Deberíamos asistir a una cura de desintoxicación, pero no queremos.