Pero llegaste tú. Con tu mirada, descarada y valiente, hiciste inútil toda la autoridad de mi corona. Tú, más fuerte o más débil que los otros, mereciste el indulto y mereciste ser el capricho de tu reina, y siempre, mientras que yo no ordene lo contrario
Frases célebres sobre: des. [Página 600]
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Antes venía los sábados y los domingos y hacía las colecciones. Ahora no diseño, desde hace unos años no estoy en las colecciones
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La guerra es un método de desatar con los dientes un nudo político que no se puede deshacer con la lengua.
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Verdad: Ingeniosa mixtura de lo que es deseable y lo que es aparente.
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Aburrido: El que habla cuando desea que lo escuches.
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Paciencia: forma menor de desesperación disfrazada de virtud.
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Destino: pretexto del fracaso de un imbécil.
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Razonar: sopesar probabilidades en la balanza del deseo.
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La duda es la madre del descubrimiento.
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No turbes, pues, mi paz con tus discursos, amigo: mucho sabes; pero mi sueño sabe más... ¡Aléjate! No quiero gloria ni heredad ninguna: yo lo que tengo, amigo, es un profundo deseo de dormir
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Allá en mis años mozos adiviné del Arte la armonía y el ritmo, caros al musageta, y, pudiendo ser rico, preferí ser poeta. ¿Y después? He sufrido, como todos, y he amado. ¿Mucho? Lo suficiente para ser perdonado
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Quienes piden lógica a la vida se olvidan de que es un sueño. Los sueños no tienen lógica. Esperemos a despertar.
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El hombre, desde que nace hasta que muere, es una máquina de romper juguetes
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Desciende al nivel de tu interlocutor, para no humillarle o desorientarle
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El miedo no es más que un deseo al revés.
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Hicieron el amor, hablaron en susurros de sus proyectos y volvieron a hacer el amor. Poco antes del amanecer, Mack se adormiló ligeramente. Lizzie, en cambio, permaneció despierta, contemplando las facciones de su rostro a la luz del fuego de la chimenea
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Le habían concedido el deseo de toda su vida...Pero con condiciones.
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Si no estamos alerta la gente nos obliga de un modo u otro a hacer lo que ellos creen que deberíamos hacer, o bien a ponernos tercos y hacer exactamente lo contrario, por puro despecho.
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Nuestra querida enfermera jefe es de las pocas con la fuerza de espíritu suficiente para defender tan grande y antigua tradición faulkneriana en el campo del tratamiento de los desechos de la cordura: la Cauterización del Cerebro.
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La Gran Enfermera tiene tendencia a alterarse mucho cuando algo impide que su equipo funcione como una máquina bien aceitada, exacta, de precisión. Cualquier objeto desordenado o fuera de lugar o en medio del paso la convierte en un blanco hatillo de sard