Tal vez la voluntad de abandonar todo se torne mi compañera, pero en vez de huir, correré detrás de lo que deseo
Frases célebres sobre: deseo. [Página 25]
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A veces creo que el mal es todo y que el bien es sólo un bello deseo del mal
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Pierdo el deseo de lo que busco, buscando lo que deseo.
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Buscando lo que deseo voy perdiendo el deseo de lo que busco.
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Sólo hay un principio motriz: el deseo.
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Todos los hombres tienen naturalmente el deseo de saber. El placer que nos causan las percepciones de nuestros sentidos son una prueba de esta verdad.
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Sólo hay una fuerza motriz: el deseo.
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Si le conceden un solo deseo, pida una idea.
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Paciencia, ..., y perseverancia ya que, por desgracia, no encontramos todo de acuerdo con nuestros deseos.
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Un hombre solo en una casa sola No tiene deseos de encender el fuego No tiene deseos de dormir o estar despierto Un hombre solo en una casa enferma.
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Aquí hay una de las pocas claves efectivas del problema de diseño: la habilidad del diseñador de reconocer tantas limitaciones como sea posible, su deseo y entusiasmo por trabajar con estas limitaciones, las limitaciones de costo, tamaño, resistencia, equ
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El falso arrepentimiento es cuando el individuo todavía siente el deseo de pecar. Se abstiene de hacerlo, no porque lo aborrece, sino porque teme sus consecuencias
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El deseo de privilegio y el gusto por la igualdad, pasiones dominantes y contradictorias de los franceses de toda época.
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Yo experimento un profundo y humilde deseo, y lo conservaré mientras viva, de aumentar la cantidad de alegría inofensiva
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Someted vuestros deseos, amigos míos, y habréis dominado la naturaleza humana.
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El deseo es algo irracional por el cual uno siempre tiene que pagar un alto precio.
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Con cada vez que te veo nueva admiración me das, y cuando te miro más aún más mirarte deseo
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¡Oh que aprisa piensa un vehemente deseo que no hay más que lo que piensa!
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La vida no está hecha de deseos y sí de los actos de cada uno.
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Siendo una práctica estrictamente humana, jamás pude entender la educación como una experiencia fría, sin alma, en la cual los sentimientos y las emociones, los deseos, los sueños, debieran ser reprimidos por una especie de dictadura racionalista.