Me dieron una habitación inmunda con una ventana que daba a un patio interior, pero no me importó mucho. Estaba demasiado deprimido para preocuparme por la vista.
Frases célebres sobre: die. [Página 165]
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Nadie ejercitó jamás bien un poder conquistado maliciosamente
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Mientras trabajaban en cubierta, veían a menudo un destructor que cruzaba la línea del horizonte hacia el sur. La bandera japonesa ondeaba en su popa. Los pescadores, emocionados y con lágrimas en los ojos, saludaban blandiendo sus gorras. Nuestros protec
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Muchas palabras no dan prueba del hombre sabio, porque el sabio no ha de hablar sino cuando la necesidad demanda, y las palabras han de ser medidas y correspondientes a la necesidad.
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Nadie puede ser exactamente como yo. Hasta yo tengo problemas para conseguirlo.
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Para que no me molestaran en la boîte, dejé de vestirme bien, y me vestí de atorrante. Así podía decir cualquier cosa, un atorrante puede decir cualquier cosa. La pegué: nadie me embromó más. La peluca, el habano y los lentes sin vidrios que uso en la TV
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En Occidente siempre ha habido el deseo de hacer del edificio religioso, ya sea una iglesia medieval o renacentista, un eterno objeto de la celebración de Dios. El material elegido, como la piedra, ladrillo o concreto, tiene por objeto preservar eternamen
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La vida auténtica es conciencia interdependiente conciencia del universo más conciencia dependiente o conciencia del ego.
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No juzgues a nadie antes de haber vivido en sus propias circunstancias
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Los católicos hablaban de la gracia, pero ¿Qué era la gracia, a no ser la conciencia de los deberes diarios, la responsabilidad para con los demás y la obediencia a la autoridad civil? ¿Y la necesidad de ser un auténtico hombre?
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El mundo está lleno de libros preciosos que nadie lee.
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En la ternura de la serpiente nadie cree. Nadie no es trastornado por la sangre incolora de las flores.
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Yo siempre me pongo a dieta, igual que todas las semanas dejo de fumar.
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Los libros son esa clase de instrumentos que, una vez inventados, no pudieron ser mejorados, simplemente porque son buenos. Como el martillo, el cuchillo, la cuchara o la tijera.
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La curva que ha hecho es increíble. Nadie ha hecho una curva como esta y probablemente nadie lo hará jamás. No es que corra con técnica, es que arrolla todo cuanto encuentra a su paso
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Me dejó de importar quién ganara o perdiera; ahora me importa simplemente saberme mejor que ayer
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Si llego a mi destino ahora mismo, lo aceptaré con alegría, y si no llego hasta que transcurran diez millones de años, esperaré alegremente también.
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Cuando eras pequeño, solías correr a mí en busca de protección. Ahora, en estos momentos de debilidad, quisiera esconder mi cabeza entre tus rodillas para que tú, inteligente y fuerte, me defendieras, me protegieras.
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Donde todos piensan igual nadie piensa mucho.
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Cíñete a mí, noche del seno desnudo; cíñete a mí, ¡noche ardiente y nutricia!