Hoy como entonces ante ti permanezco inmóvil, mar, mas no me creo digno ya de la solemne admonición de tu aliento.
Frases célebres sobre: dig. [Página 37]
Hay un total de 1614 freses célebres sobre "dig" este sitio web. [Página 37]
-
-
Para que un país sea republicano y libre, no basta que lo diga su constitución; es preciso que se lo permitan su inteligencia y estado actual.
-
Digno o indigno de su fin, el periódico es siempre conciencia, razón y opinión pública
-
Creía en el poder de la razón para descubrir la verdad, redimir la dignidad y la sabiduría de la raza humana
-
El hombre es un dios cuando sueña y un mendigo cuando reflexiona
-
Váyanse al carajo yanquis de mierda, que aquí hay un pueblo digno
-
¿Qué es la gloria? Conseguir que se digan muchas majaderías a cuenta de un hombre.
-
No me importa lo que piense la gente esta es una de las frases menos sinceras del idioma. La digo cuando trato de creer que no me importa o pretendo que otros lo crean.
-
No hay tierra privada, yo así lo digo. Puede haber ocupantes y productores, produciendo la tierra, pero si no la producen bien, pierden el derecho a explotarla
-
Es digno de especial consideración el hecho de que la costumbre pueda ocupar perfectamente el puesto de la pasión amorosa: exige una presencia no tanto agradable como cómoda, pero luego resulta invencible.
-
Las grandes personas, que son las buenas, son ante todo pródigas, y no se preocupan mucho de sus expansiones. Hay que reír y llorar, amar, trabajar, gozar y sufrir; en fin, vibrar todo lo que se pueda y en todos los sentidos. ¿No consiste en esto lo verda
-
Aristóteles nos metió en la cabeza que somos el animal que habla. Yo digo que somos el animal que escucha
-
Alegraos con su perdón, pero no olvidéis lo que os digo, porque un día ese joven de aspecto indolente e inofensivo causará la ruina de vuestra causa. ¡Hay muchos Marios en César!
-
Pues son gentes aquellas que, con alma sometida al interés, hacen de la devoción oficio y granjerías, queriendo comprar créditos y dignidades a costa de mucho bajar de ojos y mucho afectado fervor.
-
¡Qué delicia tener un marido por la noche a nuestro lado! Aunque no sea más que por el placer de tener alguien que te salude y te diga ¡Jesús!, cuando estornudas
-
¡La misericordia se otorga, no se gana! Se concede a los mendigos: ¡no la compra la virtud!
-
Hay que conocer el valor del dinero: los pródigos no lo conocen y los avaros menos aún
-
Esforcémonos en vivir con decencia y dejemos a los murmuradores que digan lo que les plazca.
-
¿por qué es la gente la que debe ser digna de los bancos?, ¿acaso son los bancos dignos de la gente?
-
Si lo que vas a decir no es más bello que el silencio: no lo digas.