A quien Dios se la diere, San Pedro se la bendiga.
Frases célebres sobre: dig. [Página 38]
Hay un total de 1614 freses célebres sobre "dig" este sitio web. [Página 38]
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Que nadie le diga lo que tiene que hacer a alguien que ya ha decidido cuál debe ser su destino.
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Pueblo miserable, yo os compadezco; ¡algún día tendréis más dignidad!
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Nadie diga de esta agua no beberé.
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Si sentís deseos de inclinaros ante un déspota, hacedlo; pero levantad una piedra para terminar dignamente el saludo
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La prodigalidad semeja a la higuera que crece en una roca; sus frutos suelen comérselos los ladrones más que los hombres de bien.
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Derechos escritos, nada más escritos, son burlas a los pueblos, momificadas en Códigos
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Pocos son los hombres que saben caminar a la muerte con dignidad, y muchas veces no aquellos de quienes lo esperaríamos. Pocos son los que saben callar y respetar el silencio ajeno.
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La maldad aún con nobleza es digna de desprecio.
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El que no piensa en sus derechos más que cuando se lo recuerdan no es digno de estimación
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El que no piensa en sus deberes sino cuando se los recuerdan, no es digno de estimación.
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Yo amo la verdad, quiero y deseo que todos me la digan.
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..., si se aspira a que una ciudad se desenvuelva en buen orden, hay que impedir por todos los medios que nadie diga en ella que la divinidad, que es buena, ha sido causante de los males de un mortal...
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Por consiguiente, haremos bien en suprimir las lamentaciones de los hombres famosos y atribuírselas a las mujeres - y no a las de mayor dignididad- o a los hombres más viles, con el fin de que les repugne la imitación de tales gentes a aquellos que decimo
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No digas pocas cosas en muchas palabras, sino muchas cosas en pocas palabras
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A nadie le amarga un dulce, y más a las mujeres, que siempre nos gusta que nos digan que estamos guapas.
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FÍGARO- Ya que mis ojos os sirven de espejo, estudiad en ellos el efecto de lo que os predigo. Con sólo que hagáis ademán de acercados a la señora...
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El sufrimiento de los males físicos y morales es la ofrenda más digna que puedes hacer a aquel que nos ha salvado sufriendo
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El mentiroso siempre es pródigo en juramentos.
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Digámonos con el pleno convencimiento de que nos decimos la verdad: alma mía, comienza hoy a hacer el bien, que hasta ahora no has hecho nada