No cambies de opinión tan a menudo sobre lo que debo hacer; decidite y mantené tu decisión, porque si no viviré siempre pendiente del próximo cambio de idea
Frases célebres sobre: dite. [Página 2]
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En el Mediterráneo los dioses de mármol criminalmente enterrados sólo han generado paredones de ladrillo de una brutal ordinariez, que te obligan a ver el mar a través de los calzoncillos del vecino tendidos en la terraza.
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Siempre he soñado que una manera elegante de acabar con este baile sería sentarse en una mecedora blanca con un sombrero de paja junto al Mediterráneo y guardar un silencio definitivo durante muchos años mirando el horizonte sin mover una pestaña.
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Los mediterráneos suelen ser mares apacibles, fácilmente navegables, salpicados de islas y abundantes en festoneadas costas con calas y puertos naturales. Un mediterráneo, es pues, tan luego el hombre ha descubierto el arte de navegar, una inmensa calzada
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Cuándo te digan que eres estupendo o estupenda, dite a ti mismo, simplemente funciono.
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Todos éstos, los que vivían en estas casas, y todos los condenados dependientes de comercio, que vivían por allá, no sirven. No tienen coraje, no sueñan ni ansían nada, y el que no tiene esas cosas, no vale un ardite.
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En ciertas estaciones me retiro a un islote, de una hora de circuito y de una elevación prodigiosa, que en crestas acolumnadas se levanta sobre el profundo del mar Mediterráneo. Vase la barca y yo me quedo allí solo por unos días, para unirme con Dios y s
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Con Cataluña tenemos cosas muy interesantes de las que hablar. El AVE, por ejemplo, hasta Francia y una vía alternativa a la A-7. Y esto no excluye el desarrollo del eje Mediterráneo también con Baleares, Murcia y Almería, una de las áreas socioeconómicas
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El corredor Mediterráneo es fundamental, debemos exigirlo.
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Ahora apareces, resucitada tú entre todas las muñecas, con vestido de alma, a poblar mi jardín de niños muertos que juegan con la noche al escondite.
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En Beirut, la incesante luz de la muerte lo ilumina todo, más intensa que el sol del Mediterráneo, más intensa que los misiles nocturnos rusos, más intensa que la sonrisa de un bebé. Una guerra interminable lo asola todo.
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No medites, sé. No pienses que eres, sé. No pienses en el ser, tú eres.
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Medite al atardecer, mirando las estrellas y acariciando a su perro, es un remedio infalible.
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Me desconcierta su alegría hasta que caigo en que la eliminación de los profesionales le da una posibilidad de supervivencia, igual que al resto de nosotros. Se me pasa por la cabeza salir de mi escondite y reclutarla como segunda aliada, pero lo descarto
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Aquella conversación me estaba interesando cada vez más. Yo era igual de depravado que los demás jóvenes de mi edad, y el carácter abyecto de mi propósito me importaba un ardite ahora que se habían despertado el amor propio y todas las pasiones que se mez