La ambición de poder es una mala hierba que sólo crece en el solar abandonado de una mente vacía.
Frases célebres sobre: don. [Página 64]
Hay un total de 3004 freses célebres sobre "don" este sitio web. [Página 64]
-
-
La fuerza y la mente son opuestas. La moralidad termina donde empieza la pistola.
-
¡Que el Dios que has inventado te perdone!
-
La fuerza y la mente son opuestos. La moralidad termina donde empieza la pistola.
-
Es fácil ver cómo donde hay sacrificios, alguien los está recogiendo. Donde hay servicio, alguien está siendo servido. El hombre que te habla de sacrificios está hablando de esclavos y amos, e intenta ser el amo
-
El hombre que tiene miedo, busca refugio en los montes, en los bosques sagrados o en los templos. Sin embargo tales refugios no sirven, pues allí donde vaya, sus pasiones y sus sufrimientos lo acompañarán
-
La vida es un tráfico donde se balancean las pérdidas y las ganancias.
-
El compromiso del corazón, de alguien que ha militado en política toda la vida, está junto a los que no eligieron la vida que tienen y que es entonces, desde la gestión de un gobierno, desde el Estado, donde estamos ante la responsabilidad política y mora
-
Quiero ir a las Indias por el oeste. La Tierra es redonda.
-
Lamento mis necedades entonces y más tarde y ahora, por lo cual mucho me gustaría ser perdonado.
-
La luz irrumpe donde ningún sol brilla, donde no se alza mar alguno, las aguas del corazón impulsan sus mareas.
-
Donde existe una necesidad nace un derecho.
-
Como mujer siento en el alma la cálida ternura del pueblo de donde vine y a quien me debo.
-
.. Por eso nunca me olvidé de las miserias de mi pueblo y pude ver sus grandezas. Ahora conozco todas las verdades y todas las mentiras del mundo. Tengo que decirlas al pueblo de donde vine. Y tengo que decirlas a todos los pueblos engañados de la humanid
-
La cabaña donde te despojabas de tu traje antes del baño se cambió para siempre en un cristal abstracto. Y en él está la oscura miel de la tarde, junto al balcón, y las pequeñas lechuzas, graciosas, y el olor de los arneses.
-
Elena siguió su viaje haciendo escalas nadie sabe dónde, pues la gente de aquellas abandonadas islas le tomó verdadero cariño y la identificó con todas las grandes y bienhechoras damas del mito y del recuerdo. En su poesía el cargamento de Elena se multip
-
Privar a un niño de su derecho a la educación es amputarlo de esa primera comunidad donde los pueblos van madurando sus utopías
-
Que los dioses olviden lo que he realizado. A aquellos a quienes amo, perdonen lo que he realizado.
-
Donde habite el olvido
-
En donde esté una piedra solitaria