Niego que una cosa tan inútil como el sufrimiento pueda dar derechos a lo que sea, al que sea, sobre lo que sea.
Frases célebres sobre: ego. [Página 111]
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Yo juego en un mundo de tres dimensiones, mientras que los demás se han quedado en un medio con sólo dos
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El egoísta odia la soledad.
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Pintar el amor ciego es una sinrazón de los poetas; es preciso quitarle la venda y devolverle para siempre la alegría de sus ojos.
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Primero va el comer, luego va la moral.
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Que en vuestra casa cada cosa tenga su lugar, cada negocio su tiempo.
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Quiero enseñarles el verdadero secreto de ganar dinero, el método infalible de llenar las bolsas vacías, y de conservarlas siempre llenas: Todo el negocio estriba en la rígida observancia de sos reglas sencillísimas. He aquí la primera: sean la probidad y
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Los derechos humanos son un repertorio de elementos normativos que se han sustraído al juego de las mayorías.
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Una casa no es un hogar a menos que contenga los alimentos y el fuego de la mente, así como el del cuerpo.
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El primer error que se comete en los negocios públicos es consagrarse a ellos.
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Cada cosa tenga su lugar; cada negocio, su tiempo.
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Quien quiera ver prosperar sus negocios, consulte a su mujer.
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El que quiera prosperar en sus negocios hágalos por sí mismo, y si quiere que todo le salga mal, no tiene más que confiarlos a manos ajenas.
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Los mejores fascistas obedecen en silencio y trabajan con disciplina. Nosotros decimos: primero los deberes, luego los derechos
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Habrá perfecta independencia entre los negocios del Estado y negocios puramente eclesiásticos. El gobierno se limitará a proteger con su autoridad el culto público de la religión católica, así como el de cualquiera otra
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Me uno a todos los que se manifiestan por la vida, y ruego para que los políticos protejan al no nacido y promuevan la cultura de la vida.
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Cuando no se camina al lado de Cristo, que nos guía, nos dispersamos por otras sendas, como la de nuestros propios impulsos ciegos y egoístas, la de propuestas halagadoras pero interesadas, engañadas y volubles, que dejan el vacío y la frustración tras de
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¿Qué te importa, si en el mundo tu fama no se pregona, con la rústica corona del poeta popular? ... ¿Qué te importa? ¡Si has vivido cantando cual la cigarra, al son de humilde guitarra bajo el ombú colosal!
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Se acostó en su cama, y se durmió tranquilamente, con el sueño no del justo sino del egoísta.
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Voy a volverme cómo el fuego, voy a quemar tus puños de acero. Y del morao de mis mejillas saldrá el valor pa cobrarme las heridas