Se nace poeta; aquel fuego interior, aquella chispa que puede provocar el incendio de un bosque existe desde el momento en que se abren los ojos o tal vez, desde antes del nacimiento.
Frases célebres sobre: ego. [Página 109]
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No se acaban tus ojos; son los otros los ciegos.
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- ¿Has intentado enamorarte en serio? ¿Y para qué, si todas me dejan? Desde luego, si llevas a una mujer a bailar y te pasas la noche hablándole de que la tarta de fresa te sale peor que la de chocolate, supongo que te dirá que se va al tocador a pinta
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Atardece mi casa y su corredor de begonias se ilumina de rojos.
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Apenas te conozco y ya me digo: ¿Nunca sabrá que su persona exalta todo lo que hay en mí de sangre y fuego?
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¡Fuego, la mañana hace fuego y nos golpea los corazones! Levantémoslos arriba, siempre arriba.
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Y yo, ciego y mortal, hacia tu carne, hacia las soledades de tu pecho pongo mi corazón y escucho.
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Poseo luego existo.
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Quien no quiera ser aplastado, debe negociarlo todo.
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Pero ante todo piensa en esta patria, en estos hijos que serán un día nuestros: el niño labrador, el niño estudiante, los niños ciegos.
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Tal vez naciste para ser motivo de estos versos y no sustancia mía, fuego de mis palabras, no madera de aquellos bosques donde tantas veces, hijos del alba, nos perdimos.
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El que tiene mucho apego a un rebaño es que tiene algo de borrego
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Yo creo que el éxito no está en lo económico. Una persona no es de éxito, porque le va bien en los negocios le va bien profesionalmente o saca 10 en la escuela
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15M, Mayor Zaragoza y actores como Willy Toledo o Pilar Bardem piden que el Gobierno negocie con ETA. Vaya, ¡un circo con muchos payasos!
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Primero hablas y luego escribes y aprendes a distinguir el ritmo del habla cotidiana, en el que circulan los cobres de la vida, y luego te instalas a buscar el oro de la literatura a fin de crear no la realidad, ni siquiera una reproducción de la realidad
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En México no hay tragedia: todo se vuelve afrenta. Afrenta, esta sangre que me punza como filo de maguey. Afrenta, mi parálisis desenfrenada que todas las auroras tiñen de coágulos. Y mi eterno salto mortal hacia mañana. Juego, acción, fe, día a día, no s
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Necesito, luego imagino.
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En el fuego de la verdad las objeciones son sólo fuelles.
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No hay ningún acto que se califique correctamente de loco que no sea un acto errado, es decir, un error. Pero no todos los errores que se cometen son actos locos. Luego el acto loco es un tipo de error.
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Luego de tomada una resolución, voy derechamente a mi objetivo, derribando cuanto me cierra el paso.