Al demostrar a los fanáticos que se equivocan no hay que olvidar que se equivocan aposta.
Frases célebres sobre: emo. [Página 259]
Hay un total de 7663 freses célebres sobre "emo" este sitio web. [Página 259]
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Hay muy pocos monstruos que garanticen los miedos que les tenemos.
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Nosotros ponemos el infinito en el amor. Pero las mujeres no comenten jamás este error
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Cuando cambiamos interiormente, debemos cambiar también los objetos que nos rodean
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Los mundos se hicieron llenos de monstruos y demonios.
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La memoria es una gran traidora.
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Mientras me hablaba, yo me preguntaba si tenía o no razón al decir que son los ritos lo que hemos perdido, o si, en realidad, son las gentes las que han perdido su capacidad de sentir, hasta el punto de que ya ningún rito podrá devolvérsela
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No tenemos un lenguaje para los sentidos. Los sentimientos son las imágenes, las sensaciones son como sonidos musicales.
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El mejor momento para ti y para mí no es cuando razonamos, sino cuando no lo hacemos.
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No vemos las cosas tal como son, las vemos como somos nosotros
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Yo tengo más respeto para un hombre que me permite conocer dónde se encuentra, incluso si está equivocado. Que el otro que viene como un ángel pero que resulta ser un demonio
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Los alguaciles de hoy no son más que la sombra caricaturesca de los alguaciles del tiempo del rey; esa era gente temible y temida, respetable y respetada; formaban uno de los extremos de la formidable cadena judicial que envolvía a todo Río de Janeiro en
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Si los españoles habláramos sólo y exclusivamente de lo que sabemos, se produciría un gran silencio que nos permitiría pensar.
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Si los españoles hablásemos sólo de lo que sabemos, se generaría un inmenso silencio, que podríamos aprovechar para el estudio.
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Con la realidad española, que es materia de legislación, ocurre algo semejante a lo que pasa con el lenguaje; el idioma es antes que la gramática y la filología y los españoles nunca nos hemos quedado mudos a lo largo de nuestra historia, esperando a que
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Sin educación, en balde es cansarse, nunca seremos más que lo que desgraciadamente somos.
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Yo tengo más respeto para un hombre que me permite conocer cual es su posición, incluso si está equivocado. Que el otro que viene como un ángel pero que reulta ser un demonio.
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Todos creemos en el país, lo que no se sabe es si a esta altura el país cree en nosotros.
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Ninguna cosa tiene su valor real, ni efectivo en sí misma, sólo tiene el que nosotros le queremos dar; y éste se liga precisamente a la necesidad que tengamos en ella; a los medios de satisfacer esta inclinación; a los deseos de lograrla y a su escasez y
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Nuestros patriotas están revestidos de pasiones, y en particular, la de la venganza; es preciso contenerla y pedir a Dios que la destierre, porque de no, esto es de nunca acabar y jamás veremos la tranquilidad.