El orador que desee conmover a una muchedumbre debe emplear afirmaciones violentas, expresadas en términos abusivos. Deberá exagerar, repetir, eludir toda tentación por presentar pruebas razonables.
Frases célebres sobre: emp. [Página 218]
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Para destruir un error hace falta más tiempo que para darle vida
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Creo que sí mirásemos siempre al cielo acabaríamos por tener alas.
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Creo que si miráramos siempre al cielo, acabaríamos por tener alas
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El amor, después de todo, no es sino una curiosidad superior, un apetito de lo desconocido que te empuja a la tormenta, a pecho abierto y con la cabeza adelante.
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La faceta ridícula que veo en el amor siempre me impidió entregarme a él. He deseado, en ocasiones, seducir a una mujer, pero con sólo pensar en el aspecto extraño que en esos momentos debía de tener, me entraban ganas de reír. Tanto es así que mi volunta
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Cada día me doy cuenta de lo poco que tengo, y la profundidad de mi vacío no iguala sino la paciencia que dedico a contemplarlo.
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Es necesario siempre esperar cuando se está desesperado, y dudar cuando se espera.
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Si tomo en cuenta mis sentimientos durante el día y trato de hacer aquello que realmente deseo no siento haber perdido el tiempo al final de la jornada.
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Sí considero el aburrimiento como señal de mi deseo de cambiar de actividad, puede empujarme hacía nuevas ideas o tareas convirtiéndose en estímulo para la originalidad.
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Nunca habrá medios orientados hacia fines, tan sólo medios. Yo soy un medio. Soy el que empezó. Cuando termine seré lo que ha quedado de mí.
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Lo que constituye la fuerza de una obra es el empalme, como se dice vulgarmente, es decir, una larga energía que corre de un extremo a otro y que no flaquea.
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Es la hora en que me quedo solo y, mientras los demás duermen, abro el cajón donde guardo mis tesoros. Contemplo tus zapatillas, el pañuelo, tus cabellos, el retrato, releo tus cartas y aspiro tu perfume almizclado. ¡Si supieras lo que siento!
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Las pasiones son buenas, pero no en exceso; hacen perder mucho tiempo.
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No he recibido del cielo un temperamento optimista. Nadie percibe en mayor grado que yo lo miserable que es la condición de la vida. No creo en nada, ni en mí siquiera, lo que no es corriente.
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¡Camina, venga, no mires hacia atrás ni hacia adelante; pica piedras como un peón, con la cabeza gacha, latiéndote el corazón siempre, siempre!
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Las masas perdieron su carácter poético con el cristianismo. No me hable usted de los tiempos modernos, a propósito de lo grandioso. No dan ni para satisfacer la imaginación de un folletinista de la peor calaña.
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Amo a este pueblo áspero se refiere a los árabes nómadas, persistente, vivo, último ejemplo de las sociedades primitivas y que, al hacer alto a mediodía, tumbado a la sombra bajo el vientre de sus camellas, se burla, mientras fuma su chibuquí, de esa vali
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Te costaría creer lo mucho que hablamos del futuro de la sociedad. En mi opinión, es casi seguro que, en un lapso de tiempo más o menos grande, será regida como un colegio. Los vigilantes legislarán. Todo el mundo irá de uniforme. La humanidad dejará de e
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Cuando miramos a la verdad de soslayo o de perfil, siempre la vemos mal. Son pocos los que saben contemplarla de frente.