Con frecuencia bajo un traje sucio se esconde una gran sabiduría.
Frases célebres sobre: enci. [Página 279]
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Si yerro en mi creencia de que las almas de los hombres son inmortales, yerro alegremente y no deseo verme libre de tan delicioso error.
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La temeridad acompaña a la juventud, como acompaña la prudencia a la vejez.
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Hablo, pero no puedo afirmar nada; buscaré siempre, dudaré con frecuencia y desconfiaré de mí mismo
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De la arrogancia nace el odio; de la insolencia, la arrogancia
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Hacer depender la justicia de las convenciones humanas es destruir la moral
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Si las leyes fueran constituidas por los hombres, o por las sentencias de los jueces, serían derechos matar, robar, adulterar, etcétera.
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Es el azar, no la prudencia, quien rige la vida
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¿Quién habrá inventado la silla? Alguien con amor a sí mismo. Inventó, entonces, una mayor comodidad para su cuerpo. Después los siglos se sucedieron y nadie más prestó realmente atención a una silla, pues usarla es casi automático.
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La verdadera ciencia enseña a dudar de nosotros mismos.
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La observación en la ciencia es un acto pasivo; la experimentación algo activo.
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La ciencia aumenta nuestro poder de manera proporcional, ya que disminuye nuestro orgullo.
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Cuando un hombre de ciencia busca conocimientos, aún no hallándolos en su totalidad, descubre fragmentos muy importantes, que son precisamente los que constituyen la ciencia.
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La ciencia no admite excepciones, de lo contrario no habría determinismo en la ciencia, o más bien, no habría ciencia.
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La estabilidad del medio interno es una primera condición para la libertad y la independencia de determinados órganos de la vida en relación con el medio ambiente que les rodea.
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Escribo porque me resulta un placer que no puedo traducir. No soy pretenciosa. Escribo para mí, para sentir mi alma hablando y cantando, a veces llorando...
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La confidencia corrompe la amistad; el mucho contacto la consume; el respeto la conserva.
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El que seduce a un juez con el prestigio de su elocuencia, me parece más culpable que el que lo corrompe con dinero.
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¿Hasta cuándo, Catilina, vas a abusar de nuestra paciencia?
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La evidencia es la más decisiva demostración.