Cuando entendemos que no debemos escaparnos de nuestros problemas y dolores, sino que debemos movilizarnos en la búsqueda de soluciones, esos dolores se transforman en expresiones de nuestra esperanza.
Frases célebres sobre: end. [Página 411]
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El fascismo es una enfermedad mundial. Su amenaza más grande para los Estados Unidos vendrá después de la guerra, vía América latina o dentro de los Estados Unidos mismos
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Algún día la ciencia puede llegar a tener la vida del hombre en sus manos y, haciendo estallar el mundo la especie humana puede incurrir en un suicidio colectivo.
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Nadie comprende a nadie. Carecemos de tiempo para observar a los demás y entender sus actos; no tenemos tiempo más que para hablar mal de ellos.
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La desgracia de la igualdad consiste en que la pretendemos solamente con los superiores a nosotros.
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La democracia acaso deba entenderse así: los vicios de unos pocos puestos al alcance de todos.
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A veces podemos aprender más de los errores de un hombre que de sus virtudes.
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Adelante trabajando siempre logrando siempre buscando y aprendiendo a forjar y esperar.
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Al traductor, como al testigo llamado a juicio, deberá obligársele a extender la mano y jurar: decir la verdad y nada más que la verdad.
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Una vez comprendas el temperamento de un autor, la comprensión de sus escritos te será fácil.
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¡Hombre! Entender, entender... ¿A qué llama usted entender? Oiga: la sociedad es como un navío, y cada cual tiene que participar en la dirección del timón, según sus fuerzas.
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Entiendo que ahora pisas terreno firme, sobre el cual puedes empezar a construir... No tienes más que ponerte a ello. Y acuérdate de que tu invento también es un ideal que merece tus esfuerzos.
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Doctor Stockmann: Luego, en una sociedad libre, ¿es inútil tener la razón de parte de uno? ¿Acaso no están a mi lado la prensa independiente y liberal, la mayoría compacta? Ellas implican un poder.
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Fingid que ignoráis la existencia de vuestros enemigos; no incurráis en la vulgaridad de defenderos de ellos
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Para dos no hay pendiente demasiado empinada
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Tenemos que aprender a nuestra propia costa, para poder aprovecharnos del pasado
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¡Luego vendrá la primavera y el hermoso cielo azul! Quizá podamos viajar entonces. ¡Volver a ver el mar! ¡Oh! ¡Qué felicidad vivir y estar contentos!
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Estamos en vísperas de Navidad, y de usted depende que estas Navidades le traigan alegrías o penas.
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Hay otra que debo atender desde luego, y quiero pensar, ante todo, en educarme a mí misma. Tú no eres hombre capaz de facilitarme este trabajo, y necesito emprenderlo yo sola. Por eso voy a dejarte.
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Nada de deudas; nada de préstamos. En la casa que depende de deudas y préstamos se introduce una especie de esclavitud, cierta cosa de mal cariz que previene.