Entre asegurar los derechos de unos 10.000 disociados o garantizar los de diez millones, no tuvimos duda.
Frases célebres sobre: ere. [Página 156]
Hay un total de 10480 freses célebres sobre "ere" este sitio web. [Página 156]
-
-
He dispuesto que se estudie la posibilidad de venta a precio de costo de bicicletas, para aquellos trabajadores que se interesen por adquirir este medio de transporte. Primero de mayo de 1988.
-
No queremos nosotros aceptar plazos ni parlamentos, que significa diálogo, significa debilidad. Todo ese montón de jetones que hay ahí, el señor Tohá, el otro señor Almeyda, todos estos mugrientos que estaban echando a perder el país, debes pescarlos pres
-
Los derechos humanos son una invención, muy sabia, de los marxistas.
-
Miren, qué economía más grande al descubrirse sepulturas con dos o tres cadáveres en cada una.
-
Yo no amenazo, no acostumbro amenazar. Sólo advierto una vez. El día que me toquen a alguno de mis hombres se acabó el estado de derecho.
-
Esto no es un partido entre el Real Madrid y el Barcelona y por lo tanto con componentes de adscripción más o menos apasionada a determinados colores, sino que es un partido entre lo que pueda interesar a los consumidores de servicios tan esenciales como
-
Mansell tiene las dos mujeres más feas del mundo.
-
Ayuda a tus semejantes a levantar su carga, pero no te consideres obligado a llevársela.
-
Respeta luego el juramento, y reverencia a los héroes ilustres,
-
Aunque los 'Oscar' son todavía el Everest de los premios de nuestra industria, ahora hay una sobresaturación de estos actos.
-
La realidad nos ha olvidado y lo malo es que uno no se muere de eso.
-
¿Y quién no posee un fuego, una muerte,/ un miedo, algo horrible,/ aunque fuere con plumas,/ aunque fuere con sonrisas?
-
No poder querer más vivir sin saber qué vive en lugar mío ni escribir si para herirme la vida toma formas tan extrañas.
-
Buscar. No es un verbo sino un vértigo. No indica acción. No quiere decir ir al encuentro de alguien sino yacer porque alguien no viene.
-
Los hombres no son felices y después mueren.
-
¿Por qué el amor de alguien a mí infunde en mí odio por ese alguien y por qué la indiferencia de cualquiera me fascina?
-
No puedes abandonar algo en lo que realmente crees por razones financieras. Si mueres en la miseria, que así sea. Pero al menos sabrás que lo has intentado. Diez minutos en la escena musical son el equivalente a cien años fuera de ella.
-
Imposible, pues, que un dios quiera modificarse a sí mismo; antes bien, creo que todos y cada uno de ellos son los seres más hermosos y excelentes que pueden darse y, por ende, permanecen invariable y simplemente en la forma que les es propia.
-
¿Qué tal andas, Sófocles, con respecto al amor? ¿Eres capaz todavía de estar con una mujer? Y el repuso: No me hables, buen hombre; me he librado de él con la mayor satisfacción, como quien escapa de un amo furioso y salvaje.