Dime lo que comes y te diré lo que eres.
Frases célebres sobre: ere. [Página 27]
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El que recibe a sus amigos y no presta ningún cuidado personal a la comida que ha sido preparada, no merece tener amigos.
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El cerebro es un órgano maravilloso. Se pone a trabajar al levantarnos y no deja de funcionar hasta entrar en la oficina.
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Los niños usan los puños hasta que alcanzan la edad en que pueden usar el cerebro.
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Se entiende que esto es aceptado y concedido por todos los dioses cuando las virtudes y facultades del alma coinciden en promover la realización de aquello que define como justo, bueno y verdadero la luz eficiente que endereza el sentido, el intelecto, el
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Allí donde se retuerce y se curva el Dragón, por ser una sede cercana a la Verdad, se coloca la Prudencia con sus damiselas Dialéctica y Metafísica; a su alrededor se hallan a la derecha la Astucia, Disimulo y Malicia y a la izquierda la Estupidez, la la
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Sofía.- El cerdo no quiere morir por miedo a no ser cerdo, al caballo le asusta sobre todo el dejar de ser caballo.
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Sofía.- Entonces se restaurará aquella ley natural por la que es lícito que cada varón tenga tantas mujeres como pueda alimentar y preñar, porque es superfluo e injusto y totalmente contrario a la regla natural que ese semen hominífico que podría suscitar
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Sofía.- Las leyes, estatutos, cultos, sacrificios y ceremonias que yo por medio de mis Mercurios habiá dado, ordenado, impuesto y establecido con anterioridad, están abolidas y anuladas; han ocupado su lugar las más sucias e indignísimas holgazanerías que
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Del Capricornio no digo nada porque me parece dignísimo merecedor del cielo por habernos hecho un beneficio tan grande al enseñarnos la receta con que pudimos vencer a Pitón, porque era preciso que los dioses se transformaran en bestias si querían salir v
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¡Éstas son, dioses, nuestras obras; éstas son las egregias manufacturas nuestras con que nos ensalzamos a los ojos del cielo! ¡Mirad qué hermosas construcciones, apenas diferentes de las que suelen hacer los niños cuando manejan el barro, la masa, las mez
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..., Que Tetis no quiere que se acerque lo más mínimo a su estancia por temor a que contamine sus olas,...
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De donde nuestra ligereza nos ha hundido, es preciso que de allí nos eleve la gravedad.
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¿Qué quieres que ocupe su sitio, padre? La prudencia -respondió Júpiter-, que debe estar al lado de la Verdad, porque ésta no debe ejercerse, moverse y actuar sin aquélla y porque la una sin la compañía de la otra no es posible que jamás progrese o se vea
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Sofía.- Mucho trabajo tienes, Mercurio, si quieres contarme todos estos pormenores de la disposición que fectúa el padre Júpiter; al querer hacerme escuchar todos estos decretos particulares uno por uno me recuerdas a alguien que quisiera llevar la cuenta
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Fortuna... La perversa no soy yo, que -ciega- extiendo la mano indiferentemente a quien se me presenta, claro u oscuro, sino quien así los hace y quien así los deja y me los envía.
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No te hagas juez, si con la virtud y la fuerza no eres capaz de romper las asechanzas de la injusticia.
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Es más difícil cumplir con los deberes de padre que con los deberes de papá.
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Es cierto que nadie puede hacer siempre todo lo que quiere, pero cualquiera puede no hacer nunca lo que no quiere.
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Jamás te persigas creyendo que ya deberías sentirte mejor. Tus tiempos son tuyos. Recordá que el peor enemigo en el duelo es no quererse.