...no voy a hacer el camino universitario porque el estudio universitario es la muerte del arte. Los museos y los estudios universitarios son la muerte del arte. Entonces, me voy a ir a hacer el arte. Que después me metan de momia en un museo ya vendrá; p
Frases célebres sobre: esp. [Página 111]
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Un maestro zen, a punto de morir, está rodeado de sus discípulos. Éstos le preguntan solemnemente: Maestro, ¿cuáles son tus últimas palabras? Y el maestro responde: ¡¡No quiero morir!! Chiste que contó en La Belleza de Pensar, programa televisivo chileno
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Si quieres ser sabio, aprende a interrogar razonablemente, a escuchar con atención, a responder serenamente y a callar cuando no tengas nada que decir.
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Las blancas y polvorientas calles del pueblo, repletas de mugre y forraje, la antigua iglesia sin ventanas con sus tres enormes campanas españolas que colgaban de un travesaño exterior, y una nube de incienso azul que brotaba del agujero de la puerta en e
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Algunas veces, un refugiado rico, con una buena cantidad de oro cosido a las mantas de su silla de montar atravesaba el río sin que los federales lo descubrieran. Había seis grandes y poderosos automóviles en Presidio esperando a tales víctimas. Les cobra
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—¿Qué me importan las órdenes? —chilló—. No queremos corresponsales. No queremos palabras impresas en un libro. Queremos rifles y matar, si morimos estaremos junto con los ángeles ¡cobarde! ¡huertista!..
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—Mire, mi coronel —estalló Salazar con violencia inesperada—. Este señor es un espía. Todos los americanos son porfiristas y huertistas. Haga caso de esta advertencia antes de que sea demasiado tarde. Tengo mucho en la cabeza. Soy un hombre muy listo. Saq
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Los especuladores se aprovechaban del desorden general para amasar fortunas que dilapidaban en orgías fantásticas o en pagar a los funcionarios. Acaparaban stocks de víveres o de combustibles y los exportaban clandestinamente a Suecia. Durante los cuatro
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—¡Camaradas! —gritaba, y sus rasgos acusados y sus gestos desesperados expresaban una sincera angustia—. Los que ocupan el poder nos exigen sacrificio tras sacrificio; pero a los que todo lo poseen se les deja tranquilos... Estamos en guerra con Alemania.
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—Los oficiales no quieren colaborar con nuestros comités; nos venden al enemigo; aplican la pena de muerte a nuestros agitadores, y este gobierno de contrarrevolución los apoya... Esperamos que la revolución traerá la paz. Pero, ahora, el gobierno nos pro
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Cada día era más caótica la situación. Los soldados, desertando del frente por centenares de miles, retrocedían como una vasta marea y vagaban sin rumbo a través de todo el país. Los campesinos de las provincias de Tambov y Tver, cansados de esperar sus t
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Mientras todo el mundo esperaba ver a los bolcheviques apoderarse por sorpresa de la calle y ponerse a disparar contra los ciudadanos de blancos cuellos postizos, la insurrección comenzó, en realidad, en pleno día y del modo más natural.
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El Soviet de Petrogrado estaba reunido noche y día. Al entrar yo en el gran salón, Trotzki terminaba su discurso: Se nos pregunta -decía- si tenemos la intención de lanzarnos a la calle. Puedo dar una respuesta clara a esta pregunta. El Soviet de Petrogra
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Pensé que sólo iba a estar en este planeta una vez, y sólo por un corto espacio de tiempo. ¿Qué puedo hacer con mi vida que me conduzca a beneficios permanentes?
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Ahora me concentro en la riqueza espiritual, y estoy más ocupado, y soy más entusiasta y más alegre de lo que nunca haya estado.
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Habla bajo, habla despacio y no hables mucho.
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La arquitectura es el arte de desperdiciar el espacio.
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Si preguntas a la gente lo que siempre han querido hacer, la mayoría de la gente te responderá que no lo ha hecho. Eso me rompe el corazón.
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Tengo la suerte de tener una pareja, Brad Pitt, que es tan amoroso y solidario, así que para cualquier persona que tenga una esposa o novia que atraviesa esto, sabe que es una parte muy importante de la transición. Brad estaba en el Lotus Breast Center Ro
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Se pasó la tarde mirando la puerta de entrada. ¿Esperas a alguien? preguntó Yankel ¿De qué color es esto? Estaba muy cerca de la puerta, dejando que la punta de su nariz tocase la mirilla. Pasó la lengua por la madera y bromeóLa verdad es que sabe como si