No seas como la mayoría, que se mueren esperando su oportunidad y se pasan la vida diciendo: es que no me ha llegado la mía
Frases célebres sobre: esp. [Página 432]
Hay un total de 11170 freses célebres sobre "esp" este sitio web. [Página 432]
-
-
La vida es como el teatro, unos pocos son actores y la mayoría son espectadores que juzgan y critican a los que viven
-
El desprecio de la muerte, he ahí el principio de la fuerza moral.
-
Si me preguntas porqué he preferido la Orden de Predicadores, responderé que es la más conforme a mi naturaleza, a mi inteligencia y a mi fin; a mi naturaleza, por su gobierno; a mi inteligencia, por sus doctrinas; a mi fin, por sus medios de acción que s
-
Es inaudito cuánto puede conseguirse con la ayuda del tiempo, cuando se tiene paciencia para esperarlo y no apresurarse.
-
No sabes lo que me duele lo que me estas contando de Esperanto
-
Rendo se acostaba después de Telenoche.
-
Hasta después del llanto más sublime siempre acaba uno por sonarse.
-
Estoy seriamente convencido de que un francés que blasfema es un espectáculo más agradable para Dios que un inglés que reza
-
¿La gente se te hace pesada? No te la cargues en tu espalda, llévatela a tu corazón.
-
El optimismo es la fe que conduce al éxito. Nada puede hacerse sin esperanza y confianza.
-
Para lograr el conocimiento del espíritu, es indispensable la pureza de corazón: desechando todo mal pensamiento, manteniendo el ánimo sosegado sin jamás agitarse, ni irritarse por nada.
-
La mente es parecida a un espejo; se cubre de polvo mientras refleja. necesita de las suaves brisas de la sabiduría del alma para que arrebaten el polvo de nuestras ilusiones. Procura fundir tu mente con tu alma.
-
Algún día aprenderás de memoria cada lugar famoso y verás cómo la cortina se levanta en el despacho del infierno.
-
A la sazón, el verano y el humo habían pasado. Los delfines aún jugaban, arqueando el horizonte, pero sólo para levantar recuerdos de puertas espirituales.
-
Ni cuadrante ni brújula imaginan más distantes mareas...Y por la azul altura el canto no despierta al marinero. Que su mítica sombra sólo el mar la conserva.
-
Temes a la imaginación. Y a los sueños más aún. Temes a la responsabilidad que puede derivarse de ellos. Pero no puedes evitar dormir. Y si duermes, sueñas. Cuando estás despierto, puedes refrenar, más o menos, la imaginación. Pero los sueños no hay maner
-
En el fondo, pienso que nunca he elegido nada por mí mismo, que todo me ha venido dado, que simplemente he interpretado los papeles que me han caído en las manos. Cuando de noche me despierto y pienso en eso, me entra pánico. ¿Quién soy? ¿Cómo soy en esen
-
Después de mis lágrimas la plenitud de mi soplo blanco.
-
A la luna fría la llama de la hoguera sube después de otra.