En los más ilustres y gloriosos capitanes y emperadores del mundo, el estudio y la guerra han conservado la vecindad, y la arte militar se ha confederado con la lección. No ha desdeñado en tales ánimos la espada a la pluma. Docto símbolo de esta verdad es
Frases célebres sobre: est. [Página 1142]
Hay un total de 28694 freses célebres sobre "est" este sitio web. [Página 1142]
-
-
Ese Blas Piñar es demasiado exaltado, aunque necesario ... para otros menesteres.
-
Las interacciones en la oralidad están hechas de esa espuma que conforta el corazón y engrandece la razón.
-
Muchos son buenos si se da crédito a los testigos; pocos si se toma declaración a su conciencia.
-
No es sabio el que sabe donde está el tesoro, sino el que trabaja y lo saca.
-
Quien no ama con todos sus cinco sentidos a una mujer hermosa, no estima a la naturaleza su mayor cuidado y su mayor obra.
-
No basta saber dónde está el tesoro, hace falta trabajar y sacarlo.
-
No es filósofo el que sabe donde está el tesoro, sino el que trabaja y lo saca.
-
No hay cuestión ni pesadumbre que sepa amigo, nadar; todas se ahogan en vino, todas se atascan de pan.
-
La enfermedad más peligrosa después del doctor, es el testamento: más han muerto porque hicieron testamento, que porque enfermaron.
-
Los pecados, para aborrecerlos, no es menester más que cometerlos.
-
El que quiera en esta vida todas las cosas a su gusto, tendrá muchos disgustos en su vida.
-
Los dolores vuelven a estado de niño a los hombres.
-
Es nuestro deseo siempre peregrino en las cosas de esta vida, y así con vana solicitud anda de unas en otras sin saber hallar patria ni descanso
-
La astrología es una ciencia que tienen por golosina los cobardes, sin otro fundamento que el crédito de los supersticiosos. Es un falso testimonio que los hombres mal ocupados levantan a las estrellas.
-
Entre el clavel blanco y la rosa roja, su majestad es-coja.
-
El que quiere de esta vida todas las cosas a su gusto, tendrá muchos disgustos.
-
Los fumadores de tabaco comienzan, desde aquí abajo, su noviciado para el infierno, donde se necesita estar muy acostumbrado al humo
-
Por nuestra codicia lo mucho es poco; por nuestra necesidad lo poco es mucho.
-
Todos los que parecen estúpidos, lo son y, además también lo son la mitad de los que no lo parecen.