Quien al vulgo le exige deberes sin avenirse a concederle derechos, lo habrá de pagar caro.
Frases célebres sobre: hab. [Página 196]
Hay un total de 5327 freses célebres sobre "hab" este sitio web. [Página 196]
-
-
Un hombre sólo habla cuando algo lo excita fuera de sí mismo, como, por ejemplo, no poder encontrar sus calcetines.
-
.. Para poder avanzar en la carrera de bibliotecario y obtener un puesto, debería haber enterrado a seis colegas, todos con buena salud.
-
Las ilusiones se habían esfumado, pero era consolador saberse ascendido sin necesidad de hundir a alguien.
-
No había podido decidir entonces qué instintos debían reprimirse y qué parte de su yo debía sacrificar a la sociedad en la que se disponía a entrar.
-
Jamás se descubre mejor a un hombre que sabe poco que cuando habla mucho
-
Si vos habláis siempre, yo tengo que callarme.
-
¿Quién habló de la imaginación al poder? Nunca hubo imaginación en el poder.
-
Sería bastante fácil ser escritor si para ello no se necesitara sino corazón, habilidad y descaro.
-
Un egoísta es aquel que se empeña en hablarte de sí mismo cuando tú te estas muriendo de ganas de hablarle de ti.
-
Dios no habría alcanzado nunca al gran público sin ayuda del diablo.
-
Siempre habrá un perro perdido en alguna parte que me impedirá ser feliz.
-
Al final, no os preguntarán qué habéis sabido, sino qué habéis hecho.
-
En el día final, no os preguntarán qué habéis sabido, sino qué habéis hecho
-
Debido a que prestamos demasiada atención a los defectos de los demás, morimos sin haber tenido tiempo de conocer los nuestros
-
Es una cosa triste cuando los hombres no tienen ni el ingenio para hablar bien, ni el juicio para mantener sus lenguas.
-
Es una enorme desgracia no tener talento para hablar bien, ni la sabiduría necesaria para cerrar la boca.
-
La necesidad de hablar, incluso si uno no tiene nada que decir, se vuelve más acuciante cuando uno no tiene nada que decir, así como la voluntad de vivir se hace más urgente cuando la vida ha perdido su significado.
-
Vivimos en una época de tal individualismo que ya no se habla nunca de discípulos; se habla de ladrones.
-
Los monos parecen malos, atormentados, amargados, perpetuamente ofendidos, resentidos por haber dejado escapar la humanidad por un pelín.