No te vuelvas enemigo del hombre del cual dejas de ser amigo
Frases célebres sobre: hombr. [Página 163]
Hay un total de 8402 freses célebres sobre "hombr" este sitio web. [Página 163]
-
-
Todos los hombres se aman a sí mismos.
-
Mal hombre es aquel que sabe recibir un beneficio y no sabe devolverlo.
-
El mayor número de los males que sufre el hombre proviene del hombre mismo.
-
Lobo es el hombre para el hombre, y no hombre, cuando desconoce quién es el otro
-
Sería una estulticia encomendar una gran hazaña a un hombre tímido, pues todas las cosas tienen la talla de quien las hace
-
El hombre no es libre más que para obrar bien.
-
Tres facultades hay en el hombre: la razón que esclarece y domina; el coraje o ánimo que actúa, y los sentidos que obedecen.
-
El hombre embrutecido por la superstición es el más vil de los hombres.
-
La mentira sólo es útil a los hombres como medicina. El uso de tales medicinas debe estar circunscrito a los médicos.
-
En el alma de un esclavo no puede hallarse el menor resquicio donde pueda albergarse la virtud, y que ningún hombre sensato puede fiarse nunca de ellos. El más sabio de los poetas Homero declara así, refiriéndose a Zeus, nos dice: al hombre que cae en esc
-
El hombre es el animal que observa sus propios excrementos.
-
El hombre inteligente habla con autoridad cuando dirige su propia vida
-
La filosofía es la ciencia de los hombres libres
-
El hombre es un auriga que conduce un carro tirado por dos briosos caballos: el placer y el deber. El arte del auriga consiste en templar la fogosidad del corcel negro placer y acompasarlo con el blanco deber para correr sin perder el equilibrio.
-
Cuanto mayor es el placer sexual del hombre, mayor es la felicidad de la mujer
-
El cuerpo humano es el carruaje; el yo, el hombre que lo conduce; el pensamiento son las riendas, y los sentimientos, los caballos.
-
Ser ignorante de los hombres célebres de antaño es como continuar en la niñez después que hemos crecido.
-
Muchos hombres cazan a los ignorantes con la adulación.
-
A veces una broma, una anécdota, un momento insignificante, nos pintan mejor a un hombre ilustre, que las mayores proezas o las batallas más sangrientas.