Tu ceguera se ha convertido ahora en mi sordera
Frases célebres sobre: hora. [Página 62]
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Supongo que, de modo extraño, los que más influyeron en mi carrera fueron los cristianos. Ahora que tengo una banda, que me estén ofreciendo tanta resistencia y publicidad, me ha hecho mucho más grande de lo que ellos nunca hubieran querido
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Ahora sólo los fuertes sobreviven
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Entre tú y yo mengana mía se levantaba un muro de Berlín hecho de horas desiertas añoranzas fugaces
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El recuerdo de aquel día me invita a acallar tu desgracia con mi canto. El lamento que ahora te ofrezco fue un día mi propio lamento.
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Ahora sí entiendo qué difícil es ser campeón
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Cada vez está más triste y más violento el corazón de Canek. Antes hablaba y decía su pensamiento. Ahora casi ha enmudecido; aprieta los puños y se va solo por los caminos de espinas, de piedra y de sol. Le acompaña su sombra. En los ojos de Canek se ha e
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La cocina es un lugar de trabajo en el interior de la vivienda, pero al mismo tiempo también es un lugar de estancia, durante muchas horas, para el ama de casa. Cuando la cocina alberga un lugar para comer, a menudo se convierte en punto de encuentro de l
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La disposición de los átomos en las partes más esenciales de un organismo, y su mutua interacción, difieren de modo fundamental de todos aquellos casos que hasta ahora han ocupado, teórica o experimentalmente, a físicos y químicos.
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Ahora me han derrotado, pensó. Soy demasiado viejo para matar tiburones a garrotazos. Pero lo intentaré mientras tenga los remos y la porra y la caña.
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Eres una perra dijo-, una perra rica. Ahora estoy lleno de poesía. Podredumbre y poesía. Poesía podrida...
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Soy un hombre viejo y cansado. Pero he matado a este pez que es mi hermano y ahora tengo que terminar la faena.
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Era demasiado bueno para durar, pensó. Ahora pienso que ojalá hubiera sido un sueño y que jamás hubiera pescado el pez.
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Ahora: una palabra curiosa para expresar todo un mundo y toda una vida.
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Un hombre le había injuriado malamente y no tomó pena ni se movió por ello, y como un amigo suyo se maravillase mucho, díjole: A mí no me dice mal, porque lo que dice no me compete a mí ni en mí se hallará. Al revés lo hace ahora el común de la gente que
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Julio. Mujeres suyas no tienen. Ahora bien, ¿qué de extraño hay en que tengan hijos, puesto que son hombres, no eunucos?
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Julio. Que cada uno piense lo que quiera con tal de que hable bien o al menos guarde silencio. Ahora bien, el romano pontífice no puede ser censurado, ni siquiera por un concilio general.
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Cuando llegue mi hora de morir, moriré; pero sabré dar la vida como un hombre al que no le duele devolver el préstamo que le han hecho
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Ahora sí que te dimos en el talón. La muerte de la que huyas, correrá acompasadamente a tu lado. Buenas noches, Aquiles.
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De todas las desesperaciones, la de la muerte tiene que ser la peor ella y el miedo a morir, cruz y raya cuando ya se puede pronosticar el día y la hora