¡Cuán cierto es que la fortuna está muy fuera del alcance del juicio humano, y que respecto a ella nada sirven nuestros raciocinios!
Frases célebres sobre: hum. [Página 78]
Hay un total de 3610 freses célebres sobre "hum" este sitio web. [Página 78]
-
-
Los estados son como los hombres, pues son seres humanos los que los forman.
-
El que deseche la religión quita los fundamentos de la sociedad humana.
-
La razón es la facultad soberana del alma, la fuente de todo conocimiento, el principio determinativo de toda acción humana.
-
En todas las cosas, naturales y humanas, el origen es lo más excelso.
-
En tres partes se divide el alma humana: en mente, en sabiduría y en ira.
-
No somos seres humanos con una experiencia espiritual. Somos seres espirituales con una experiencia humana.
-
Nosotros mismos somos nuestro peor enemigo. Nada puede destruir a la Humanidad, excepto la Humanidad misma.
-
Todo cuanto puede hacer un hombre, ciertamente, es dar su afecto a un solo ser o a algunos contados seres humanes.
-
La posición de un artista es humilde. El es esencialmente un canal.
-
¿No es evidente que, por trascendentes y creadores que sean, el amor y el celo de Dios no podrían caer más que sobre un corazón humano, es decir, sobre un objeto preparado lejana o próximamente por todos los jugos de la Tierra?
-
El alma humana está hecha para no estar sola
-
El Amor...Por su ubicuidad, su fogosidad y el espectro innumerable de sus formas, esta extraña potencia ha intrigado y fascinado desde siempre a los maestros del pensamiento humano.
-
Siendo mediocre, pero a fuerza de saber humillarse, se alcanza todo.
-
Procura no inquietar tu alma ante el triste espectáculo de la injusticia humana. Sobre esta injusticia verás un día el triunfo definitivo de la justicia de Dios
-
La humildad es verdad, y la verdad es humildad.
-
El verdadero rostro del alcohólico no es el que muestran las publicidades torpemente ... sino una realidad más autentica: la del sufrimiento humano.
-
El niño ríe por alegría; es el primer escalón. El humorismo ríe con tristeza; es el último escalón. Aurora y crepúsculo.
-
A partir del momento en que se desarrolla la palabra, aparece la personalidad humana
-
No me preparo a mi vez para convertirme en maestro. No por falta de ambición o porque una persona eminente me humille; sino, porque, como discípulo, me he internado en una vía fecunda cuya progresión basta para colmar mis aspiraciones intelectuales