Una nación no es necesariamente el alunamiento monótono de los mismos, sino la capacidad social y política de asimilar y molturar todo lo que va llegando por vía guerrera o comercial o puramente vivencial.
Frases célebres sobre: ida. [Página 551]
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El talento, en buena medida, es una cuestión de insistencia.
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Escribir es la manera más profunda de leer la vida.
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Como un panal disuélvame en dulzura, desfallezco de todo: de ternura, de claridad, del éxtasis de verte...
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En un beso muy largo y muy profundo nos bebimos las lágrimas del aire, y fueron nuestras vidas como un sueño y los minutos como eternidades...
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Y si fuera pintor, ¡con qué cuidado, con mi pincel, por el amor guiado, diluiría en la cándida vitela de un abanico tu sutil figura, entre el rosa fragante y la frescura de un florido paisaje de acuarela!
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La vida es lo que queda por vivr, vivir es penetrar en lo que ignoras
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La gloria, la fama, la unanimidad es un espejismo. Siempre parecen más brillantes en otro.
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Las maravillas del mundo nunca son pocas, lo que siempre falta es la capacidad de sentir y admirar
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Lo más admirable de las democracias es la facilidad con la que cualquier persona puede pasar de la crónica policial a la crónica social
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Sé autodidacta, es decir, ignorante por cuenta propia
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Por muchos descubrimientos que hayamos hecho en el país del amor propio, siempre quedarán muchas tierras desconocidas.
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Cuando los grandes hombres se dejan abatir por la duración de sus infortunios, demuestran que sólo los soportaban por la fuerza de su ambición, y no por la de su ánimo, y que, sin más diferencia que una gran vanidad, los héroes son iguales que los demás h
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La fuerza y la flaqueza del ánimo tienen nombres engañosos; en realidad no son más que la buena o mala disposición de los órganos del cuerpo.
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La imperiosa necesidad de subsistir no debe obligar a un hombre a renunciar a su dignidad.
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La duración de nuestras pasiones es tan independiente de nosotros, como la duración de la propia vida.
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La felicidad estriba en nuestro placer y no en las cosas; somos felices por poseer lo que amamos, y no por poseer lo que los demás juzgan deseable
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El mal que hacemos no nos atrae tanta persecución y tanto odio como nuestras buenas cualidades.
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Lo que tomamos por virtudes a menudo no es más que un compuesto de diversas acciones y diversos intereses que el azar o nuestro ingenio consiguen armonizar, y no es siempre el valor y la castidad lo que hace que los hombres sean valientes y que las mujere
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Conocer las cosas que lo hacen a uno desgraciado, ya es una especie de felicidad.