Hasta que la frágil luminosidad de la madrugada los revelaba. Estaban separados, de pie sobre la colina. Exhaustos, frescos. Habían pasado a través de la oscuridad por el misterio de la naturaleza de los seres.
Frases célebres sobre: ida. [Página 584]
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El objeto silla siempre me interesó. Miro ésta que es antigua, comprada en un anticuario, y estilo imperio; no se podría imaginar mayor simplicidad de líneas, contrastando con el asiento de fieltro rojo. Amo a los objetos en la medida en que ellos no me a
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En realidad no sé escribir cartas de viajes, en realidad siquiera sé viajar.
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Un día será el mundo con su impersonalidad soberbia contra mi extrema individualidad de persona, pero seremos uno solo.
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Siento una claridad tan grande que me anula como persona común y corriente. Es una lucidez vacía, ¿Cómo explicarlo?, algo así como un cálculo matemático perfecto que, sin embargo, no se necesita. Y no entiendo aquello que entiendo.
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Cuando un hombre de ciencia busca conocimientos, aún no hallándolos en su totalidad, descubre fragmentos muy importantes, que son precisamente los que constituyen la ciencia.
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La estabilidad del medio interno es una primera condición para la libertad y la independencia de determinados órganos de la vida en relación con el medio ambiente que les rodea.
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Todos los mecanismos vitales, por variados que sean, tienen un objetivo, la constante preservación de las condiciones de vida en el ambiente interno.
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Ellos querían gozar de lo prohibido. Querían elogiar la vida y no querían el dolor que es necesario para vivir, para sentir y para amar. Ellos querían sentir la inmortalidad aterradora.
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La vida es igual en todas partes, lo que se necesita es gente que sea gente.
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Ella mira el mar, es lo que puede hacer. Y su mirada está limitada por la línea del horizonte, es decir, por su incapacidad humana de ver la curvatura de la Tierra.
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Tiempos duros exigen medidas duras.
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La pérdida de nuestras fuerzas es debida más bien a los vicios de la juventud, que a los estragos de los años.
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La vida de los muertos está en la memoria de los vivos.
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La vida feliz y dichosa es el único objeto de toda filosofía.
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Los apetitos del estómago y del paladar, lejos de disminuir a medida que los hombres envejecen, van en aumento con la edad.
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No hay fortaleza tan bien defendida que no pueda conquistarse con dinero.
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¡Quién sabe a qué oscuridad de amor puede llegar el cariño!
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La vida es para ser vivida intensamente como el amor, que tiene que ser experimentado hasta la última gota sin ningún temor.
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Más allá de la oreja existe un sonido, la extremidad de la mirada un aspecto, las puntas de los dedos un objeto: es allí a donde voy.